Diseñan sistema para conservar frutas sin electricidad

Diseñan sistema para conservar frutas sin electricidad

Refrigeraciòn verdura España.- Una situación clásica: dejas un trozo de limón en la nevera un tiempo y, cuando vas a utilizarlo, lo encuentras seco y poco apetitoso. Esto sucede porque además del calor, el frigorífico también extrae la humedad del interior del cítrico, dejándolo en el chasis. Ahora llega la pregunta: y si no es en la nevera, ¿dónde lo conservo? Hasta ahora era la única opción, pero un joven sardo afincado en Madrid ha dedicado el último año a investigar el asunto hasta concebir Oltu, un sistema que prolonga la conservación de frutas y verduras sin necesidad de estar conectado a la corriente.

“En el dialecto de la región donde nací, Cerdeña, oltu significa huerta, porque mi principal interés era mantener las verduras frescas, como recién salidas de la huerta”, explica Fabio Molinas, diseñador de 25 años. “Lo primero que hice fue estudiar las hortalizas que comemos en España y sus relaciones biológicas, porque cada una tiene su temperatura y sus interacciones. Por ejemplo, las manzanas y el apio no deben estar juntos, porque las manzanas producen etileno y eso hace madurar rápido al apio, que a su vez deja en la manzana un sabor característico”, dice.

“Después de investigarlos todos tracé una división en cuatro grupos según sus condiciones perfectas de preservación: son frío seco, frío húmero, fresco húmedo y cálido seco. Fue entonces cuando comprendí que tendría que hacer cuatro vasijas, cada una con unas condiciones específicas”, comenta el diseñador, cuyo proyecto ha sido seleccionado como ganador español del prestigioso concurso de innovación de la Fundación James Dyson, con sede en Londres.

Molinas probó todo tipo de materiales antibacterianos hasta que África le dió la respuesta: “Allí emplean mucho el barro para conservar alimentos y les funciona bien”, de modo que se decidió por él. Quedaba por medio encontrar un modo de refrigerarlo todo. Lo intentó con ventiladores de ordenador, pero pasado un tiempo se calentaban y subía la temperatura.

De nuevo el continente negro acudió en su ayuda: “Recordé haber leído en The New York Times un artículo de Etiopía en el que había fabricado una nevera que no utiliza electricidad y traté de llevarla a cabo”. Con seguridad Molinas se refiere al sistema pot-in-pot trazado en 2006 por el nigeriano Mohammad Bah Abba, y que no es más, en esencia, que lo que por estar tierras conocemos como “efecto botijo”.

Huelgan explicaciones profusas: básicamente se colocan dos vasijas, de un material poroso como el barro, una en el interior de la otra. El espacio entre ambas se rellena con agua y piedras pequeñas. Si el calor ambiental es suficiente, el agua que que se filtra a través de la superficie porosa tiende a convertirse en vapor. Sin embargo, para completar el cambio de estado, necesita energía, y al extraerla el líquido se enfríe, provocando un descenso de temperatura de las piedras y también de la vasija interior.

Tomado de www.elconfidencial.com

Publicado en RS Verde
Categorías Sin categoría

Escribir un comentario

Su correo electrónico no será publicado
Campos requeridos estan marcados con*