El boom de las primeras botellas de residuos vegetales en Chile y Sudamérica

El boom de las primeras botellas de residuos vegetales en Chile y Sudamérica

botellas vegetalesHace sólo dos semanas comenzaron a hacer publicidad a través de las redes sociales y ya han sido vistos y viralizados por más de 2,5 millones de personas.

Es una botella de agua de 500cc como cualquier otra que venden en el mercado. Tiene el mismo precio y se comercializa en cadenas de supermercados y otros negocios responsables con el medio ambiente. La gran diferencia: está hecha a base de azúcares de plantas y no de derivados de petróleo.

Se trata de Vai, la primera empresa chilena y sudamericana de agua purificada que fabrica sus envases con PLA (Ácido Poliláctico), un material que se obtiene a partir del almidón de maíz, caña de azúcar y residuos vegetales que se descompone en un mínimo de 80 días.

Además, y a diferencia de las botellas convencionales hechas con PET (tereftalato de polietileno), es libre de BPA (Bisfenol A), un químico industrial utilizado en la fabricación de algunas resinas plásticas que según estudios científicos produce cáncer y problemas endocrinos relacionados con la fertilidad.

“Nuestro tema es más de fondo, de un compromiso real y tratamos de que toda la información que damos sea lo más seria posible para efectivamente comportarnos como una empresa que sea un ícono en el tema ambiental”, manifiesta Mauricio Perelló, gerente general de la firma.

“Queremos ser la punta de lanza de más cosas para terminar con el tema del plástico, por eso nuestro lema es ‘no más plástico ni BPA’, queremos que se discuta, que un proyecto de ley se active”, añade.

Su estrategia se basa en igualar los precios del mercado. “Si una empresa nos llama y nos dice nosotros estamos comprando agua a ‘X’ precio, nosotros se lo igualamos”, explica Perelló.

Vai nació a comienzos de 2014 como un emprendimiento “de amigos”, como describe el agrónomo, junto a Juan José del Río (hijo de José Luis del Río, Derco), Juan Ignacio San Martín (su cuñado y abogado) y Andrés Swett (hermano de Juan Pablo de Asech) quienes fueron sus propios financiadores.

Sin embargo, la idea llegó a su mente en 2007 cuando estaba en España haciendo un MBA. “Ahí me enganché con el tema de los bioplásticos y sobre cómo hacerlos de manera orgánica. Ese mercado iba creciendo mucho en el mundo”, cuenta.

Cero publicidad

Hace sólo dos semanas comenzaron a hacer publicidad por primera vez y fue a través de las redes sociales Facebook, Twitter e Instagram.No lo habían hecho de otra forma por falta de recursos.

“Queríamos que fuera de boca a boca porque somos una empresa chica, no tenemos los recursos para hacer publicidad y los esfuerzos de la publicidad van en ese sentido, que sea el inicio de un cambio y se acaben los plásticos”, señala.

El primer posteo que hicieron en la plataforma de Zuckerberg -y sin pagar- ya lo han visto más de 2,5 millones de personas y se ha compartido 30 mil veces.

Debido a esto, la demanda de botellas de agua purificada se ha disparado: “Nos han llamado muchos clientes y gente de afuera, de Argentina, Uruguay, Brasil, Ecuador, Colombia, España y Alemania”, dice.

“Hoy en día estamos orientándonos harto a clínicas, compañías mineras y empresas en general que compran volúmenes de agua embotellada importante y que quieran cambiar el tema (del plástico convencional)”, sostiene.

“Nos están pidiendo agua de todos lados, de cafeterías y hoteles. Estamos fabricando como locos”,comenta

Fuente: http://sirse.info/

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