Carolina Linares: Función Social; Desafíos de la gestión para las Entidades de Intermediación Financiera

Carolina Linares: Función Social; Desafíos de la gestión para las Entidades de Intermediación Financiera

Carolina Linares (*).- El pasado 31 de octubre de 2016, la Autoridad de Supervisión del Sistema Financiero ASFI, puso en vigencia el esperado Reglamento de Función Social, mediante Circular ASFI 428.

Dicha normativa fue acertadamente emitida para ordenar y medir el “desempeño social” de las Entidades de Intermediación Financiera (EIF) que ya venían cumpliendo desde el 21 de agosto del 2013 con la promulgación de la Ley de Servicios Financieros 393 (LSF), mediante la otorgación de créditos de vivienda social, créditos productivos, la democratización de los servicios financieros entre otros productos, servicios e iniciativas. La ASFI sigue la tendencia del mercado mundial ya que después de los gobiernos, son las entidades de regulación financiera, las que más estimulan la elaboración de informes de sostenibilidad[i].

El presente artículo pretende analizar los principales desafíos que enfrentarán las EIF durante la gestión 2017 para dar cumplimiento al dicho Reglamento.

El primer desafío consiste en “alinear los objetivos de su planificación estratégica con la Función Social”; para ello, primero habrá que comprender, interiorizar a fondo y socializar dentro de la organización el concepto de Función Social. La ASFI, a partir del Art. 4 de la LSF, la ha definido como: “la contribución de los servicios al logro de los objetivos de desarrollo integral para vivir bien así como la eliminación de la pobreza, la exclusión social y económica de la población”.

Entonces, ¿cómo puede una EIF lograr dicha contribución?. Según el Reglamento, cada EIF podrá hacerlo a partir de sus propios productos y servicios, como los créditos productivos y de vivienda de interés social; facilitando el acceso universal a todos sus servicios, con trato equitativo y sin discriminación, brindando amplia cobertura y bancarizando a sectores menos favorecidos; proporcionando una infraestructura apta para personas con discapacidad, adultos mayores entre otros grupos vulnerables; orientando sus servicios hacia el consumidor financiero, brindando estos con calidad y calidez; optimizando tiempos y costos en la entrega de sus servicios; mejorando continuamente sus procesos y procedimientos; brindando información clara, comprensible, exacta y veraz a los consumidores financieros, de manera complementaria a sus programas de educación financiera y siendo una entidad socialmente responsable, es decir, cumpliendo con el Reglamento de Responsabilidad Social Empresarial contenido en el décimo Libro de la Recopilación de Normas para Servicios Financieros.

La planificación estratégica debe ser remitida, previa aprobación de directorio u órgano similar, hasta el 28 de abril de 2017 y debe comprender metas de Función Social específicas.

Como consecuencia, se espera que durante la gestión 2017, las EIF pongan en el mercado nuevos productos y servicios financieros orientados a la Función Social. Esto implica un segundo desafío consistente en una obligación de permanente innovación de productos y servicios financieros “sociales”.  A partir del 2018, con carácter anual, las Gerencias Generales de las EIF deberán elaborar y remitir un informe anual sobre los nuevos servicios orientados a la función social, informe que también deberá ser aprobado por directorio u órgano equivalente. El primer Informe, con corte al 31 de diciembre de 2017, de manera excepcional, deberá ser presentado el 2 de julio de 2018. Posteriormente debe ser presentado cada año hasta el 30 de junio, junto con otros informes. Por lo tanto, anualmente habrá que pensar y gestionar nuevos productos y servicios sociales.

El tercer desafío consiste en desarrollar sistemas de información y monitoreo, que permitan recoger la data necesaria para elaborar el Balance Social y reportar con ello el cumplimiento de las metas planificadas y de los indicadores comprendidos en los Anexos 2a y 2b del Reglamento. Este desafío, implica una carga operativa importante para poder elaborar el Balance Social, no solo se trata de recopilar información, sino que implica capacitar al personal, designar responsables de control y seguimiento del cumplimiento de los indicadores para que guarde una coherencia con lo que la EIF ha planificado y lo que está ejecutando y reportando. Para ello, las EIF tendrán que adecuar sus políticas, normas, mecanismos y sistemas de información, teniendo solo unos meses para hacerlo efectivo.

Alcanzar un nivel de eficiencia y creatividad para elaborar tantos informes y reportes (Memoria Anual, Informe de RSE, Balance Social, Informe de Nuevos productos y Servicios Financieros, etc.), que incluso tienen información que se repite, constituye el cuarto desafío. Las EIF deben ser muy cuidadosas con la información que reportan, esta tener sentido y relación con las metas establecidas en el plan estratégico, además de ser veraz y comprobable.

La ASFI no ha determinado el formato o la metodología de elaboración que deben seguir estos reportes y tampoco ha definido que deban presentarse por separado; solo ha establecido un contenido mínimo e indicadores. Por lo tanto, lo recomendable sería seguir un solo proceso de recolección de información y elaboración de los reportes.

Las tendencias actuales esperan la generación de reportes únicos que den cuenta del impacto y desempeño integral de la organización, que apoyen los procesos de toma de decisiones y promuevan verdaderos cambios hacia la sostenibilidad. De hecho, hoy en día la práctica de elaboración de reportes integrados está creciendo y hay una serie de metodologías para elaborarlos. Muchas entidades se apoyan en la contratación de un tercero que facilite la elaboración de estos informes, alivianando de esa manera su carga operativa.

La elaboración de estos informes debe aprovecharse al máximo, no solo servirá para cumplir con el regulador; estos reportes envisten gran importancia para que la organización pueda innovarse, medir y reportar su desempeño.

 

(*)Carolina Linares es Socia de VALORARSE Consultoría en Responsabilidad Social y Sostenibilidad


[i] Carrots&Sticks, Global Trends in sustainability reporting regulation and policy. Wim Bartels KPMG International, Teresa Fogelberg, Global Reporting Iniciative, 2016. https://assets.kpmg.com/content/dam/kpmg/pdf/2016/05/carrots-and-sticks-may-2016.pdf

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