Fundación Aclo presenta documental sobre contaminación minera

Fundación Aclo presenta documental sobre contaminación minera

Contaminación minera(ERBOL).- La contaminación minera en Potosí genera daños irreversibles en la salud humana, animales y plantas. Estudios científicos señalan altos niveles de plomo y otros metales pesados en sangre sobre todo en mujeres, incremento de índices de abortos, cáncer y enfermedades pulmonares.

Un documental (audiovisual) realizada por ACLO Potosí revela la dura realidad sobre la contaminación del agua como producto de la explotación minera y las aguas residuales.

La ciudad de Potosí está enclava a 3.900 msnm al sureste de Bolivia, desde las entrañas del Cerro Rico, allá por 1545, se extraen ingentes cantidades de minerales que aportaron a España, a los virreinatos, ahora a la economía del estado y es el sustento de vida a unos 15 mil mineros y sus familias.

En estos aproximadamente 500 años de explotación, la minería dejó mucha plata para pocos, enfermedades incurables, pérdidas de vidas de muchos humanos esclavizados u obreros y daños irreversibles en el agua y medio ambiente.

La Palca, (encuentro de dos ríos en castellano) una zona que se encuentra a unos 20 kilómetros de la ciudad de Potosí es una de las pruebas más fehacientes (fotografía) de cómo la cadena de producción minera afecta severamente al medio ambiente ya sea por el agua o por el aire.

Las aguas que son sinónimo de vida, pues se convierten en muerte o al menos amenaza de muerte.

Minería y agua

“No hay minería sin agua” sentencia Emilio Madrid del Colectivo CASA al momento de señalar los efectos directos de la minería en el medio ambiente:

CONSUMO; empleado en la concentración de minerales, cuyo promedio oscila entre 500 a 1000 litros de agua por tonelada de mineral que se concentra, por ejemplo la Minera “San Cristóbal procesa unos 40 mil toneladas por día y para ello requiere entre 42 y 50 mil litros cúbicos de agua, entre tanto las cooperativas mineras, que procesan mediante los ingenios, usan unos 500 litros de agua por tonelada”.

En contraposición “el ser humano consume unos 300 litros de agua por día siendo lo más alto, también hay poblaciones que viven con 7 litros de agua por día”.

Otro de los efectos de la minería en el agua es; la CONTAMINACIÓN misma con aguas residuales como producto de la concentración (purificación) de los minerales mismas que son vertidas generalmente a los ríos y cuencas siendo “no aptas para consumo humano” y dañito para todos los seres vivos.

El daño no solo está en el agua utilizado para la concentración sino “estas aguas siguen su curso y se mezclan con aguas de mejor calidad”.

El impacto en CUERPOS SUBTERRÁNEOS es otro de los efectos directos de la explotación minera, “la población comienza a sentir las consecuencias cuando ve desaparecer sus fuentes de agua”.

El Estado entrega todo

La minería usa el agua de manera discrecional porque el estado, al momento de otorgar un derecho sobre un yacimiento “no otorga derecho sólo sobre el mineral, sino sobre el conjunto de los recursos naturales presentes en el área de concesión minera y el uso del agua es gratuito…al momento que firmar el contrato minero, el concesionario usa el agua que está dentro de su operación así como la flora y la fauna” señala Madrid

La contaminación del agua se genera a la par de la explotación minera, Franz Mamani, Director de Centro de Investigaciones Minero-ambiental (CIMA) de la Universidad Tomas Frías de Potosí (UATF) señala que, por ejemplo, una prueba realizada en la bocamina de Pailaviri arrojó un “pH de 2.8 y se evidencia que tiene metales pesados como cobre, hierro, arsénico, plomo”.

Las aguas que salen de los socavones mineros “en general contienen plomo, hierro, zinc, cobre, pero el mas peligros es cadmio, plomo, estaños” complementa Elizabeth Vizcarra, responsable de laboratorio CIMA-UATF.

Pasivos ambientales

Los pasivos ambientales, desmontes o colas mineras, son otra fuente de contaminación ambiental. Una de ellas son las colas de “San Miguel”.

Se trata de más de 4,3 millones de toneladas valoradas en unos 50 millones de dólares que están concentradas en unas 20 hectáreas y a la intemperie desde hace más de 50 años.

Franz Mamani (CIMA-UATF) señala que éste depósito tiene dos partes al “noreste son ácidos y noroeste son sulfuros”.

“Con solo caminar por esta zona uno siente que los ojos se irritan, pica la nariz y hay problemas en la respiración” describe Teresa Balderrama, Secretaria Departamental de Madre Tierra, al momento de señalar que éstas colas mineras contaminan todo el año, “en época de lluvia las partículas son arrastradas rio abajo y en época seca el viento suspende y dispersa” a la población cercana.

Agua y su destino

Las aguas en su estado natural son vida, solo vida y los potosinos tienen dos sistemas de abastecimiento de éste líquido vital; El Rio “San Juan” que genera unos 150 litros por segundo y el sistema de las 27 lagunas de Kari Kari que genera unos 10 millones de metros cúbicos anuales.

Williams Cervantes Gerente de A.A.P.O.S. señala que de toda esta cantidad de agua unos 2 millones de metros cúbicos van a la industria (minería), 7 millones se destina para consumo domestico, el resto a las entidades estatales o públicas y comercial.

“El sector doméstico (por el consumo de 7 millones de metros cúbicos) genera unos 14 millones de bolivianos y la industria que consume 2 millones de metros cúbicos genera otros 14 millones de bs, es decir la industria subvenciona el consumo domestico” justifica.

En todo caso; por la vía industrial o consumo domestico, estas aguas siempre terminan contaminadas, así lo demuestra pruebas de campo realizadas por ACLO y Raúl Pinto Técnico de la Secretaria Departamental de Madre Tierra de la Gobernación.

Las mediciones fueron realizadas en la parte baja de la ciudad; En “Copajira Mayu” y “Chuya Mayu” y la afluente que forma el rio “San Antonio” y los resultados son:

“Estas aguas no se pueden consumir por seres vivos, no sirven, (además de los datos obtenidos) tienen coliformes fecales, hay aceites y grasas y se puede ver que no hay nada vivo, hasta las piedras cambiaron de color por los ácidos” señaló Pinto tras realizar las pruebas.

Subrayó que si bien el pH muestra niveles permisibles para el consumo humano, pues éstas son producto de la considerable cantidad de cal que echan los operadores de los ingenios, pero “viendo otros valores como conductividad, sólidos disueltos y otros los datos son alarmantes, (de todas maneras) éstos ríos necesitan estudios más exhaustivos con laboratorio externo”.

Ingenios mineros

En Potosí; hay 30 ingenios mineros asociados y tienen diques de colas, pero hay otros tantos que están asentados sobre la carretera a Tarija, Uyuni y Oruro y no se conoce con precisión donde evacuan sus colas y aguas contaminadas.

Cuando se habla de contaminación minera y sus efectos, el dedo índice y las miradas se dirigen hacia los propietarios de los ingenios mineros.

Jaime Uzquiano Presidente de la Asociación de Ingenios Mineros (y de la Federación de Empresarios privados de Potosí) señala que mitigaron la contaminación de las aguas, cuyos residuos “antes se echaban a la rivera del rio”.

Sin embargo argumenta que “ningún emprendimiento no contamina, por eso la ley señala los límites” y ellos aseguran que están dentro de los parámetros.

Reconoce que trabajan con aguas limpias (sino potable) y echan aguas que ya no son aptas para consumo humano, “pueden servir para riego” señala.

Uzquiano señala que entre los 30 ingenios mineros depositan unas 4200 toneladas de colas al dique de San Antonio” y “evacúan entre 40 a 50 litros por segundo de aguas decantadas” complementa Octavio Cortez superintendente de operaciones del dique de San Antonio.

Los taludes de los diques son cubiertos con tierra sana donde es posible que crezcan las plantas nativas pero no otras de raíces más profundas.

El titular de la Asociación de Ingenios Mineros, con firmeza, asegura que “la minería no trae progreso, nunca lo ha traído, son recursos no renovables, esto se va a acabar, entonces ¿seguimos hablando de (quedarnos) algo semejante a campamento?

En la ciudad de Potosí aproximadamente el 50% de la población vive directamente de la actividad minera (mineros, comercializadores, trabajadores de ingenios mineros, etc.) y en épocas de auge perciben buenos ingresos económicos pero los índices de desnutrición son alarmantes.

Esteban Flores del centro de Salud Pailaviri, una zona habitada por mineros, asegura que “el 32% de niños sufren de desnutrición crónica.

Víctimas de contaminación

Las victimas de toda esta contaminación generada por la minería y las aguas servidas son; niños, adultos, animales y sembradías en Cantumarca, San Antonio y todas las comunidades que están rio abajo hasta llegar a la cuenca del Pilcomayo.

“Miren cómo nos contaminan, en todos lados están los ingenios…tenemos burros, vacas y ovejas y no hay agua para que tomen…antes teníamos pozos para tomar agua, ahora se han secado…enferman nuestros hijos, nosotros también enfermamos con diarreas a consecuencia de esas aguas contaminadas… “señala una mujer de aproximadamente 65 años.

“¡Huele! Estamos mal de los ojos, pulmones y tenemos dientes amarillentos…nosotros hemos crecido así, ¿ahora nueros hijos van a vivir igual?” pregunta otra vecina.

“En Cantumarca queremos que el dique de colas lo levanten o lo tapen…si en este momentos que hace viento vamos a caminar por la zona inmediatamente seremos empolvados con pirita, la ropa lavada seca amarillenta”, cuenta.

“No hay agua para tomar, las cañerías de agua potable son afectados, parecen regaderas y el agua se contamina igual…reclamamos y reclamamos pero nadie nos hace caso, hacemos marchas y se nos ríen las autoridades, inclusive los periodistas no nos dan importancia”.

“Nosotras ya estamos viejas y mañana pasado vamos a morir, pero que nuestros hijos, nietos y bisnietos ya vivan pues ésta vida” señalan otros testimonios de vecinas.

“Hay enfermedades de granos, piel, escozores, diarreas sobre todo en niños…las aguas tiene un fuerte olor. En este rio hay mucha agua pero no sirve, está totalmente contaminada” complementan otros vecinos de la zona.

Los habitantes de la parte baja como Cantumarca y otras seis comunidades del Jatun ayllu Chaskivillque donde se encuentra San Antonio se llevan otra gran parte de los efectos.

Rosario Tapia de la Sociedad Potosina de Ecología (SOPE) afirma que “la población de esa zona está expuesta a grandes volúmenes de contaminantes, por mucho tiempo y a poca distancia, es una población altamente vulnerable.

Para Guido Cruz, corregidor de Cantumarca “La vida es totalmente de frustración, de negación de derechos y (así) la comunidad no puede desarrollar”.

Mientras que para Francisco Ramos corregidor de San Antonio “Es tremendo vivir acá. No sé qué piensan las autoridades”. Mientras un comunario señala que cada vez que piden información a la gobernación les “responden con unos dos párrafos” en una carta.

Animales y plantas afectados

Si la salud humana está en riesgo, también lo están de los animales y plantas. Potosí no solo es un territorio minero, sino también tienen grandes potencialidades agrícolas y ganaderas pero los efectos de la contaminación al agua dejan daños que no podrán remediarse.

Rosario Tapia activista de SOPE afirma que las aguas contaminadas son “dañinas para la salud de todos los seres vivos, hay pérdida de diversidad biológica; se inutilizan terrenos de cultivo”.

Justino Villanueva jefe áreas verdes municipio señala que “en el subsuelo están las aguas dulces, esta la tierra vegetal pero donde se asentaron los ingenios lo contaminaron todo. Éstas tierras ya están muertas, están contaminadas con reactivos, minerales y lluvias lo cual afectó mucho a los hermanos campesinos”.

El gerente de AAPOS Williams Cervantes afirma que “los lechos del rio ya están contaminados por los 500 años de explotación minera y hacer un tratamiento al rio es muy costoso”.

Sin embargo Teresa Balderrama, Secretaria Departamental de Madre Tierra, reflexiona que los ingenios con solo hacer “el 0.1% en remediación y mitigación evitarían éste problema (lo que pasa es que ) no hay voluntad, hay inconsciencia, solo velan sus intereses y nosotros nos sentimos impotentes”.

Estudios científicos prueban la severa contaminación

No hay mucho interés estatal o privado para estudiar los efectos de la contaminación minera en la salud humana o seres vivos, sin embargo recurrimos a un estudio realizado, y aun no publicado, hace 10 años por la JICA, Universidad Tomás Frías, Centro de salud “San Cristóbal” y otras entidades.

El titular del Centro de salud “San Cristóbal” Bernardino Fuertes señala que en Potosí “el plomo y los metales pesados están a campo abierto”.

El estudio fue aplicado a grupos etéreos entre 10 a 25 años; 26 a 35 años y 36 a 40 años y se evidencia que el GRUPO MÁS AFECTADO es entre los 46 y 55 años con hasta 60 microgramos de plomo en sangre, Seguido por los de 56 a 60, cuando la Organización Mundial de Salud señala que los niveles permisibles son solo de 10 microgramos por litro.

La ZONA MÁS AFECTADA es “San Benito” donde el plomo oscila entre 9,7 y 60 microgramos.

SEGÚN OCUPACIÓN; sorprendentemente las mujeres que se dedican a las labores de casa son las más afectadas cuyos niveles de plomo en sangre oscilan entre 9.6 y 60 microgramos, le siguen los empleados de ingenios y estudiantes.

Según Fuertes, las mujeres están expuestas de manera directa a los metales pesados que están a campo abierto y son las encargadas de lavar la ropa de trabajo de sus esposos”

LOS ÓRGANOS MAS AFECTADOS son los pulmones en un 42%, quienes entre otras cosas sufren de bronquitis y las mujeres embarazadas fueron víctimas de abortos reiterativos y se incrementan los casos de cáncer.

Pailaviri, San Cristóbal, San Pedro, Villa colon, Ciudad Satélite en el área urbana, Viñapampa en las riveras del rio Pilcomayo fueron sometidos a estos estudios y los resultados son similares.

Eloy Tirado del hospital Boliviano-Cubano San Cristóbal señala que los pacientes que llegan hasta ese nosocomio tienen “problemas gastrointestinales, diarrea por agua contaminada, problemas dermatológicos y hay pacientes que murieron como cáncer en el pulmón “y cuando es cáncer hay que resignarse, hacer cuidado paliativos, qué más se puedes hacer” manifestó con resignación.

“Aparentemente tienen un problema de diarrea, pero hechos los estudios son por la contaminación del agua…hay mucho plomo en sangre” complementa.

Tirado, señala que en Potosí no hay centros especializados para detectar concentrados de plomo en el cuerpo humano razón por lo que algunas pruebas son enviadas a Sucre o La Paz con todos los costos que esto significa al igual que el tratamiento.

¿Y las leyes?

Ante la constatación de ésta realidad se consultó al fiscal de distrito de Potosí José Luis Barrios si la contaminación ambiental era un delito.

Barrios respondió que “sí; pero no podemos sindicar lo que ha paso hace 80 años. No se pueden establecer responsabilidades ahora”, y afirmó que los culpables de la contaminación en Cantumarca y san Antonio son los mismos dirigentes, “esas autoridades han perjudicaron a esa comunidad; ellos han vendido hectáreas para que se implemente los diques y no es justos que digan que esos diques están contaminando” sentenció.

Sin embargo; el parágrafo 1 del artículo 16 de la Constitución Política de Estado señala que “Toda persona tiene derecho al agua y a la alimentación” mientras el artículo 33 complementa que “Las personas tienen derecho a un medio ambiente saludable, protegido y equilibrado…”.

Más adelante, el capítulo V relacionado a los recursos hídricos, en su artículo 373 señala que “El agua constituye un derecho fundamentalísimo para la vida…” y “El Estado protegerá y garantizará el uso prioritario del agua para la vida…” complementa el Artículo 374.

Además de la Constitución Política del Estado (CPE), entre otras normativas también tenemos a la ley N° 1333 del 27 de abril de 1992; “Ley del medio ambiente (y más de una decena de decretos reglamentarios) cuyo objeto es la “…protección y conservación del medio ambiente y los recursos naturales…”.

También encontramos la Ley Nº 300 del 15 de octubre de 2012 titulado “Ley marco de la madre tierra y desarrollo integral para vivir bien” cuyo objeto hace referencia al “… desarrollo integral en armonía y equilibrio con la madre tierra…”.

Danza de millones

En el 2011: las exportaciones mineras llegaron por los 3400 millones de dólares pero los Ingresos para el estado y regiones fue solo de 400 millones, es decir 3 mil millones se desangran de economía nacional.

En el mismo periodo las cooperativas mineras exportaron cerca a 1300 millones de dorales, y solo 40 millones pagaron en regalías mineras, los cooperativas no pagan impuesto a utilidades.

Emilio Madrid del Colectivo CASA afirma que “es muy poco lo que queda para el país y las regiones…con las cooperativas quizá queda mano de obra o fuentes de trabajo”, “pero es un empleo de mala calidad y la minería es totalmente irresponsable con el futuro del departamento” refuta Rosario Tapia del SOPE.

Posibles soluciones

Teresa Balderrama afirma que una solución a corto plazo es “realizar tratamientos a las aguas servidas o residuales generadas por la población y otro tratamiento a las Aguas acidas generadas por la minería”.

Mientras que Freddy Llanos responsable de Investigación de la facultad de Ingeniería de Minas de la UATF asegura que “hoy existen tecnologías, activos y pasivos, para controlar la contaminación minera, lo que pasa es que no se aplican.

Es más la Universidad tienen una planta piloto que se puede construir a escala industrial. Y los desmontes se pueden encapsular.

Parque de ingenios

La asociación de ingenios centra sus esperanzas en la construcción de un parque de ingenios cuya construcción lo impulsa el gobierno.

Jaime Uzquiano asegura que la consolidación de éste parque “es importante, es otra forma de trabajo responsable, tendremos un solo dique”.

La zona donde se emplazará éste parque está tras el Cerro Rico, carretera a Tarija, es más algunas ya se instalaron, los efectos que podría provocar están a la vista, desde ya, ya se afectaron las zonas de pastoreo y una ingente cantidad de plantas nativas.

Aclo pregunta

¿Es posible revertir esta situación?

¿Dónde está la responsabilidad social de la minería?

¿Cuál es la responsabilidad y tarea de las autoridades del gobierno central, departamental y municipal?

¿Cuál es la responsabilidad y tarea de los operadores mineros?

¿Cuál es la responsabilidad y tarea de nosotros como ciudadanos?

Están ahí los tratados internacionales, la constitución política del estado y las leyes nacionales para evitar la acelerada contaminación ambiental, principalmente del agua, líquido vital para nuestra subsistencia.

Pero es urgente dotarnos de una gran fuerza de voluntad y decisión para garantizar un medio ambiente sano a las actuales y nuevas generaciones de todos los seres vivos… ¿estamos a tiempo?

Tomado de Erbol, 05,09,2013

Categorías Cambio Climático
Palabras Clave Aclo, contaminación, minería, Potosí

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