Javier Espada: Empresas Sociales Vs. Empresas con Responsabilidad Social

Javier Espada: Empresas Sociales Vs. Empresas con Responsabilidad Social

Javier Espada Valenzuela [1].-Peter Drucker sostiene que: “La planificación a largo plazo no es pensar en decisiones futuras, sino en el futuro de las decisiones presentes”. Algo está ocurriendo en Bolivia y el mundo en el ámbito empresarial. Las empresas han comenzado a interesarse no solo en la sostenibilidad económica, sino también en la social y ambiental. Algunas, inclusive, se están preocupando por las decisiones de sus proveedores y socios.

Hace unos días, la Confederación de Empresarios Privados de Bolivia ha alertado acerca de la propuesta de Ley que contempla las causales para la creación de las Empresas Sociales en Bolivia. Pese a que este no es un tema nuevo, ya que lo establece la Constitución Política del Estado Plurinacional de Bolivia (parágrafo III del Artículo 54): “Las trabajadoras y los trabajadores, en defensa de sus fuentes de trabajo y en resguardo del interés social podrán, de acuerdo con la ley, reactivar y reorganizar empresas en proceso de quiebra, concurso o liquidación, cerradas o abandonadas de forma injustificada, y conformarán empresas comunitarias o sociales. El Estado podrá coadyuvar a la acción de las trabajadoras y los trabajadores”. Pero no deja de ser interesante cómo reacciona el sector empresarial ante propuestas que podrían afectar sus intereses.

El 7 de octubre de 2013 se promulgó el Decreto Supremo 1754, que procedimenta la constitución de las empresas sociales de carácter privado en Bolivia enmarcando que el carácter de éstas, al ser una unidad productiva constituida por trabajadoras y trabajadores con igualdad de oportunidades, es el de establecer actividades comerciales en cualquiera de los tipos societarios previstos en el Código de Comercio o normas aplicables. Por otro lado, en el artículo 3 de este mismo Decreto establece que las causales para la conversión de una empresa privada a una social son:

  1. Cuando existiesen procesos de quiebra, concurso o liquidación conforme a lo previsto en el Código de Comercio;
  2. Cuando los procesos de quiebra, concurso o liquidación conforme a lo previsto en el Código de Comercio, hubieren concluido;
  3. Cuando existiesen empresas cerradas o abandonadas de forma injustificada.

El nuevo proyecto de Ley de Empresas Sociales que se encontraba en discusión establecía en su artículo 7 como causal para arrebatar la propiedad de una empresa (además de las establecidas en el Artículo 3 de D.S. 1754), el retraso en el pago de servicios, salarios y aportes a la seguridad social, durante tres meses continuos, y menos la disminución de las actividades productivas.

Entonces, pasemos a la discusión de fondo. ¿Por qué a una empresa privada, que es totalmente saludable, le preocuparía que sea convertida en social por sus trabajadores? Considero que:

  1. O las empresas no están siendo totalmente transparentes con la manera en que están generando sus utilidades y se tiene el temor de que los trabajadores reaccionen ante esta situación.
  2. O existe una desconexión entre lo que se hace y comunica con los grupos de interés. (Trabajadores, Gobierno, etc.)
  3. Bruno Rojas Callejas del CEDLA, en un artículo escrito en 2014, propone que también podría ser una manera en que los empresarios podrían eludir sus obligaciones (Viendo el asunto desde el otro lado).

Pues, para ello, existe una herramienta llamada Responsabilidad Social (RSE). Muchos siguen insistiendo en que la RSE es donar dinero para organizaciones sociales y se han estancado en ese concepto. Eso, por supuesto, es lo visible y cumple un buen rol de Marketing, pero cuando salen normas como estas es cuando uno se da cuenta de que la RSE encaminada a la filantropía no sirve de nada.

Los empresarios deben comenzar a cuestionarse: ¿Cómo hacer frente a normativas que podrían marcar el fin del negocio? Hay que comenzar a salir de la RSE y enfocarse en la Sostenibilidad.

Eso implica muchos cambios de actitud. Primero y lógico, dejar de donar a acciones aisladas que no tienen nada que ver con el giro del negocio. Dos, mapear muy bien los grupos de interés de una empresa (considerando al Gobierno como uno de los prioritarios) y tres desarrollar una estrategia de sostenibilidad que incluya cómo saber comunicar los resultados a los grupos de interés (rendición de cuentas); cómo saber involucrar a los grupos de interés sobre decisiones importantes del negocio (gobierno corporativo abierto) y cómo saber hacer sentir parte de los logros del negocio a los grupos de interés (clima organizacional). Los gurús siempre dicen que no existe fórmula mágica para esto. Eso no es cierto. La respuesta es y siempre será un trabajador satisfecho y en él radica el éxito o el fracaso de una gestión empresarial. Si yo como trabajador me siento parte de la empresa y sé que gracias a ella tengo una fuente estable y permanente de ingresos para mi familia y para mí, sería descabellado pensar en ponerla en riesgo. Reitero, todo gira en torno a un trabajador satisfecho.

La propuesta de Ley sobre Empresas Sociales ya ha sido descartada por el Presidente Evo, pero queda como una señal de advertencia para los empresarios el comenzar a pensar de manera diferente. Citando al mismo Drucker para concluir: “Donde hay una empresa de éxito, alguien tomó alguna vez una decisión valiente”.

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[1] Javier Espada Valenzuela es Máster en Sostenibilidad en Bolivia.

Categorías Opinión

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