La ABC restaura 30 sitios arqueológicos en la ruta Huachacalla–Pisiga

La ABC restaura 30 sitios arqueológicos en la ruta  Huachacalla–Pisiga

ABC-ArqueologíaLa Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) informó que en el marco de los proyectos de protección del Patrimonio Cultural que ejecuta, restauró 32 sitios arqueológicos, un camino prehispánico y un centro ceremonial, que datan de la época Pre-Inka y Colonial y que se encuentran en los municipios de Corque y Toledo, región que vincula el proyecto carretero Huachacalla-Pisiga del departamento de Oruro y que forman parte del corredor Bioceánico Bolivia-Chile.

El gerente Socioambiental de la ABC, Manuel Guzmán, informó que los sitios arqueológicos intervenidos  se encuentran inmersos en paisajes naturales impresionantes y poseen valores culturales tangibles e intangibles de trascendental importancia. Evidencian la existencia de procesos socio-políticos  en la región  y la existencia  de élites que marcaron una diferenciación social que se mantuvo hasta tiempos coloniales.

Maria del Pilar Torrez especialista en investigación arqueológica, señaló que en el marco de la investigación realizada, la alta cantidad de torres funerarias registradas muestran que al parecer existía un complejo sistema ritual y simbólico en tiempos prehispánicos y que tanto los entierros coloniales como la cerámica encontrada denotan un proceso que no es cortado por la incursión de los españoles. Y que de la misma manera las ofrendas y el respeto de los habitantes actuales por algunos de esos sitios, podrían estar mostrando la pervivencia de ciertas tradiciones prehispánicas.

Intervenciones de la ABC

Según Guzmán el estudio desarrollado en el tramo carretero Huachacalla-Pisiga permitió desarrollar trabajos arqueológicos en 30 sitios donde se realizaron colecciones superficiales aleatorias y sistemáticas, excavaciones y sondeos,  así como labores de rescate bajo medidas de seguridad adecuadas. Además se definieron cuatro tipos de sitios arqueológicos: Los sitios domésticos, funerarios, campamentos y de uso temporal  y talleres líticos. También fue relevante el registro del camino prehispánico que comunicaba esta región con el área de los salares.

En ese marco, informó que se intervinieron 32 torres funerarias, que están relacionadas con el eje de vía de la red fundamental, el Centro Ceremonial Martín Capurata y el Camino Prehispánico ubicado entra las poblaciones de Huachacalla y Vilque.

Guzmán explicó que los proyectos de conservación arqueológica ejecutados comprendieron diferentes actividades específicas en cada sitio y que se enmarcaron básicamente en acciones de limpieza, consolidación, reposición de material y otras acciones complementarias.

El trabajo incluyó la difusión, socialización y fortalecimiento de capacidades locales, que posibilitaron la puesta en valor de un patrimonio arqueológico cuantioso, logrando despertar en las comunidades el interés y la necesidad de la preservación de sus bienes, culturales.

La conservación y puesta en valor de los sitios arqueológicos estuvo a cargo de la empresa ACUDE Aracena Asociados, en cumplimiento de contratos suscrito con la ABC y que se realizaron en tres  Subprogramas: Prospección Rescate y Preservación Arqueológica del tramo carretero Huachacalla –Pisiga (2011-2012); Restauración Arquitectónica Integral del conjunto Martín Capurata (2012-2013) y Programa de Rescate, Conservación Preventiva y Preservación Arqueológica del Proyecto Ancaravi-Toledo (2013-2014).

Camino Prehispánico

De acuerdo a la información sobre el camino prehispánico, se sostiene que el estado de conservación de la vía era crítico en sus tres tramos. La patología más evidente era la presencia de vegetación baja que creció en la superficie del camino, existía remoción y pérdida de baldosas, existía un importante deslave de suelo, dispersión de material pétreo y permanencia de muros laterales que contribuyeron a mejorar la imagen del camino.

En función de esos datos, dijo que  se realizó el trabajo de conservación  y prevención de daños y deterioros y para ello  ejecutaron tareas de limpieza y consolidación de las infraestructuas dado que se trata de un área arqueológica de primer orden y de carácter monumental.

Las labores de limpieza implicaron el retiró de basura, de escombros y material pétreo disperso, también se hizo una limpieza de áridos (arenas y  gravas) y deshierbe y podado de la vegetación.

Con este trabajo, el camino prehispánico fue recuperado  y en la actualidad luce impecable, de manera que las poblaciones del lugar pueden aprovecharlo para fines turísticos y de investigaciones para profundizar su valor arqueológico.

Conservación de las torres funerarias  

Las torres funerarias ubicadas en el occidente de Oruro sobresalen por su cantidad y estilo constructivo; sugieren una complejidad ritual, social y política de las poblaciones del pasado. Dichas estructuras, localmente conocidas como “chullpas” se encuentran en diversas zonas de la región.  En el marco de este programa se intervinieron 32 torres funerarias que se encontraban: 3 en la comunidad  Pagador, 5 en Cahuna, 2 en Esmeralda, 18 en la Necrópolis de Huancarani, 1 en el Centro ceremonial Martín Capurata y 4 en la población de Jankokala.

La investigación determinó que los entierros de las torres funerarias fueron saqueadas, lo cual no permitió el registro de los contextos arqueológicos primarios, pero que de todas maneras la mayoría de las estructuras aun presentan restos óseos superficiales que conforman una conglemeración de individuos en su interior. También fueron registrados restos de cabello, textiles, cerámicas y diversos objetos, correspondientes a los ajuares funerarios.

Hasta antes de la intervención el estado de conservación de las torres funerarias o chullpas era crítico, casi en su totalidad. En el marco del programa de Conservación, se registró pérdida irreversible de muchas torres, desplome y desmoronamiento de cubiertas de sus estructuras, daño estructural en muchas de ellas, remoción y pérdida de baldosas, crecimiento de vegetación, pérdida de revoques y diferentes procesos erosivos.

En el marco del proyecto de conservación y con la finalidad de conservar la riqueza arqueológica que representan las reliquias arqueológicas, se realizó la limpieza de la vegetación, desinfección de las estructuras, sin dañar soportes y sustratos, estabilización de los monumentos, reposición de material en los espacios faltantes tanto en muros como en cubiertas y otras actividades complementarias como armado de andamios, metálicos, relevamiento y registro fotográfico.

Todo el trabajo realizado permite que en la actualidad las torres funerarias puedan ser apreciadas en su verdadera magnitud y valor histórico para la región, que bien puede ser aprovechado por los comunidades de la región por su valor cultural.

Centro ceremonial Martín Capurata

El centro ceremonial Martín Capurata,  se trata de un espacio que posee una importancia cultural y religiosa preponderante, simbólico de un gran sincretismo religioso. Presenta varias estructuras arquitectónicas, correspondientes a distintas épocas y a diferentes cosmovisiones religiosas que conviven pacíficamente en la actualidad.

Comprende una Capilla, un Atrio,  el denominado Putuko, un espacio reconocido por la gente local como el más importante por ser el lugar de reuniones y toma de decisiones, habitaciones  de tamaño considerable, actualmente convertidas en corrales.

El proceso de conservación de dicho conjunto era crítico casi en su totalidad por ello la intervención implicó la limpieza y deshierbe del terreno, limpieza de excrementos, de piedra microflora, remoción de muros de cerco, de revoque de estuco y de cemento.

En el marco del proyecto de conservación se realizaron trabajos de reposición de material  perdido, para garantizar la estabilidad del monumento además de trabajos para determinar los proceso de degradación y corrosión.  Se repusieron muros de piedra y se nivelaron las cabeceras de los muros.

En lo que hace a la capilla, se fabricó cubiertas de paja sobre madera rollizo, siguiendo los sistemas constructivos tradicionales de la zona, con ese procedimiento se logró la consolidación y protección de estas estructuras y se realizó la impermeabilización de la cubierta de paja.

Libro de Arqueología y Conservación

El resumen de todo el trabajo realizado en el marco de la ejecución del Programa de Rescate, Conservación Preventiva y Preservación Arqueológica del Proyecto Ancarvi-Toledo en los municipios de Corque y Toledo-Oruro, ejecutado como parte del Programa Socio-Ambiental del Proyecto Huachacalla-Pisiga  se encuentra en el libro Implementación de Programas de Mitigación Arqueológica Red Vial Fundamental Nº 12 presentado por la ABC   en pasados días.

En el documento se da cuenta que la implementación de los tres programas contó con el financiamiento de CAF,  banco de desarrollo de América Latina y que todas las acciones implementadas cuentan con autorización del Ministerio de Culturas a través de la Unidad de Arqueología y Museos y fueron coordinadas con las autoridades municipales y originarias.

“Estamos seguros de que la ejecución del programa es favorable para la protección del Patrimonio Cultural como un legado para los pobladores de la región, así como también para el resto de los bolivianos. Con ello se demuestra que la construcción de ese tramo carretero, si bien contribuye a la integración y desarrollo económico del país, también favorece a la preservación y difusión del legado encontrado en esta región y al desarrollo de sus identidades“, concluyó  Guzmán.

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