La banca como motor de desarrollo sostenible

La banca como motor de desarrollo sostenible

bancaEl Sector Financiero está ejerciendo un rol fundamental en el desarrollo sostenible de Colombia. Como actor imprescindible en el crecimiento del país, la banca está estructurando productos y servicios para ofrecer a los clientes opciones de financiación e inversión que incentiven el uso sostenible de los recursos.

“La Banca como motor de desarrollo sostenible”, es un artículo de opinión de Sandra Lizarralde, Gerente de Sostenibilidad de VP Administrativa y de Sostenibilidad Helm Bank, publicado por RSnoticias.

En el articulo, Lizarralde añade que “los bancos son un aliado estratégico para el desarrollo de proyectos de los diferentes sectores de la economía que buscan minimizar el impacto ambiental adoptando formas de producción más limpia. Es por esto que han desarrollado instrumentos de financiación que favorecen la inversión en proyectos de eficiencia energética, energía renovable, construcción sostenible, producción limpia, ecoturismo, protección de la biodiversidad y mecanismos de desarrollo limpio.

Es a través de estos incentivos e instrumentos de financiación que se puede escalar el impacto de las acciones que favorecen el desarrollo sostenible del país, logrando llegar tanto a proyectos de gran envergadura e importancia para el país como a inversiones en menor escala que buscan una producción más eficiente representada en disminución de costos para la pequeña y mediana empresa.

Complementariamente, las instituciones financieras han venido desarrollando estrategias para disminuir su propio impacto ambiental a través de medidas de ecoeficiencia, racionalizando el uso de recursos naturales, como la energía, el agua y el papel, e implementando programas de reciclaje y de reducción y compensación de emisiones. Estas estrategias ambientales están siendo extendidas en la cadena de valor de los bancos, logrando replicar lineamientos y planes de acción con proveedores y clientes.

Como parte esencial de su negocio, la banca ha adoptado fuertes sistemas de control y administración de riesgos. En los últimos años, los bancos han incorporado en sus matrices el análisis de riesgos ambientales y sociales en la financiación de proyectos. En su mayoría, las entidades financieras han optado por seguir los lineamientos de la Corporación Financiera Internacional o de los Principios del Ecuador para poder categorizar dichos riesgos en una operación específica y generar planes de acción como parte de las condiciones de desembolso de los créditos. Esto ha permitido una profundización en la relación con el cliente, entendiendo no solamente su situación financiera sino también los aspectos ambientales y sociales de su negocio que pueden constituir un riesgo para la operación, o, por el contrario, convertirse en una gran oportunidad de diferenciación de mercado.

Las instituciones financieras han adoptado mejores prácticas y estándares internacionales, tales como el Pacto Global, UNEP FI (United Nations Environment Programme Finance Initiative) y el Global Reporting Initiative, que han permitido incorporar en sus sistemas de gestión lineamientos ambientales y sociales que permiten identificar nuevas oportunidades de negocio, así como planes de acción para cerrar brechas encontradas.

Recientemente, el sector financiero marcó un hito en el compromiso con el desarrollo sostenible del país, a través del Protocolo Verde. Dicho protocolo, firmado en la Convención Bancaria del 2012, reúne a 12 instituciones financieras en un acuerdo con el Gobierno, representado por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible para implementar tres estrategias[1]:
1.     Generar instrumentos para promover el financiamiento del desarrollo con sostenibilidad.

2.     Promover en sus procesos internos el consumo sostenible de recursos naturales.

3.     Considerar en los análisis de riesgo de crédito e inversión, los impactos y costos ambientales y sociales que se generan en las actividades y proyectos que van a ser financiados.

Adicionalmente, el protocolo promueve la divulgación de los avances frente a cada una de las estrategias a los diferentes grupos de interés. Esto llevó al gremio a realizar su primer informe de sostenibilidad, en el que participaron 17 entidades miembro de Asobancaria.

El desarrollo del Protocolo Verde involucró a aliados estratégicos de diferentes sectores, tales como firmas especializadas en temas ambientales, firmas de consultoría y auditoría, ONG, otras asociaciones y gremios, la Banca Multilaterial y la academia. La participación de estas entidades en las mesas de trabajo ha permitido la incorporación de diferentes puntos de vista de los grupos de interés respecto al rol que deben tener las instituciones financieras en la construcción del desarrollo sostenible, trabajando en armonía con el Gobierno y demás actores.

La banca se ha convertido así en un proveedor de servicios financieros que incorpora criterios de sostenibilidad, facilitando a los diferentes sectores la realización de proyectos e iniciativas en beneficio del desarrollo sostenible del país.

Categorías Banca, RSE

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