La expansión de la mancha urbana puede ser riesgosa para las ciudades

La expansión de la mancha urbana puede ser riesgosa para las ciudades

Paul Zyfofsky Experto en Desarrollo Urbano-La Razón El experto en planificación y desarrollo urbano, Paul Zyfofsky, reflexiona sobre la expansión de la mancha urbana y el desarrollo urbajo inteligente. En una entrevista publicada por el diario  La Razón destaca que “una ciudad que piensa en el futuro, es una ciudad sustentable; un concepto que hoy esta en la agenda de mucho analistas.

¿Cómo es una ciudad con un desarrollo urbano inteligente?

— Es una ciudad que piensa en el futuro, es una ciudad sustentable cuyas autoridades y población saben que las decisiones que toman hoy repercutirán mañana en la calidad de vida de sus hijos o nietos.

— ¿Cuáles son las principales características de la planificación urbana inteligente?

— Esta planificación se basa en diez principios que se enfocan en el mejoramiento de la calidad de vida de la población. La creación de comunidades “caminables”, que proporcionen calles seguras, amenas y cómodas, especialmente diseñadas para los peatones y ciclistas; el acceso a distintas opciones de transporte público, invirtiendo para hacerlo cada vez más eficiente; y el poner servicios públicos como parques, escuelas y tiendas cerca de las viviendas son los tres principios esenciales que ayudan a que una ciudad y su gente funcionen mejor.

— ¿Cuáles son los demás?

— También es necesario identificar y preservar terrenos agrícolas y áreas esenciales para el hábitat y el medio ambiente. Hay zonas con potencial productivo en las que en vez de sembrar se están construyendo casas, por lo que podemos decir que estamos pavimentando nuestras fuentes de comida del futuro. El quinto es dirigir el desarrollo hacia áreas urbanizadas, revitalizando los vecindarios, aprovechando los recursos, la infraestructura y servicios que ya tienen, reusando áreas contaminadas y apoyando los sistemas de transporte público. El sexto es diseñar y construir comunidades más compactas, que crezcan de manera vertical. El séptimo es proporcionar en un mismo vecindario distintos tipos de viviendas de alta calidad para gente de distintos ingresos. El octavo es tomar en cuenta que las decisiones relacionadas al desarrollo deben ser predecibles, justas, eficientes, incluyéndolas en el plan general (de desarrollo de una ciudad) y sus reglamentos. El noveno es fomentar comunidades atractivas con un fuerte sentido de lugar. Por ejemplo, si creamos el mismo tipo de centros comerciales en todo el país, cualquier ciudad a la que llegue el visitante se parecerá. Las urbes antiguas han tenido éxito, porque han preservado y restaurado sus edificios históricos, lo que les da un carácter único. Y el último es alentar la colaboración de los residentes en decisiones sobre el desarrollo de una urbe, asegurando así que el plan sea consistente con sus necesidades. Parte del diseño de un plan urbano de desarrollo —que si es bueno sobrevive a los cambios políticos— es la educación desde la niñez a las personas sobre la importancia y forma de funcionamiento de las ciudades. Esto es importante, porque el vivir en comunidad es un aspecto básico del ser humano (…). Lo irónico es que al construir ciudades más expandidas, basadas en los autos, hemos hecho lo opuesto, hemos hecho más difícil ese contacto entre las personas.

— ¿Cómo una ciudad puede dejar de ser sustentable?

— En las ciudades en las que hemos visto un crecimiento urbano más sustentable, los municipios tienen un gasto reducido en infraestructura y servicios públicos. Si una ciudad se extiende demasiado gasta muchísimo y para cubrir ese gasto excesivo tiene que realizar un siempre difícil aumento de impuestos para no quebrar. Hemos visto ciudades en Estados Unidos (EEUU), como Detroit, que están en bancarrota, porque el ingreso de impuestos no paga los servicios que tiene que proporcionar, entre otras razones. Si crecemos de una manera más racional podemos controlar el gasto y ver qué tipo de desarrollo nos ayuda a las ciudades a ser sustentables y dónde construir, no hacerlo en áreas que en el futuro nos va a costar mucho mantenerlas. Si tratamos de atraer más y más desarrollo a las ciudades (a través de la expansión de la mancha urbana) —que en su momento nos trae más ingresos— estaremos hipotecando el futuro, porque alguien va a tener que pagar (esos gastos futuros) y eso también es muy grave.

— Si no se aplican estos principios, ¿qué otros problemas pueden enfrentar las urbes?

— Principalmente problemas de salud. Mucho de la epidemia de obesidad que actualmente afecta a EEUU se explica por el diseño que tienen sus comunidades, que impiden que la gente pueda caminar fácilmente. La gente está demasiado acostumbrada a andar en carro y no hacen actividad física. También hay enfermedades como el asma por la contaminación del aire o de salud mental. Las prescripciones para antidepresivos han subido de manera enorme para adultos y niños, los que antes no sufrían de hiperactividad, porque quemaban el exceso de energía jugando en las calles. Actualmente, el Gobierno de EEUU está coordinando más con los planificadores para crear comunidades donde la gente pueda hacer más ejercicio.

— ¿Cuál es el efecto económico de una buena planificación?

— Cuando la gente está más involucrada con su comunidad apoya más a las empresas locales comprando sus productos en las tiendas locales, así las firmas locales invierten más en la comunidad (…). Esto es importante, porque menos del 10% de lo que invierte una empresa nacional, el 40% de lo que invierte una franquicia y el 80% de lo que invierte una empresa local se queda en la comunidad. Las compañías colocan sus negocios en urbes que tengan una buena calidad de vida. Si una ciudad tiene una reputación muy mala por la contaminación o la calidad de las escuelas o el congestionamiento en el tráfico, eso desalienta la inversión de las empresas.

Experto en planificación y desarrollo urbano

Nombre: Paul Zyfofsky

Profesión: Arquitecto

Cargo: Director de Planificación, Diseño Urbano y Transporte de la Comisión de Gobierno Local.

Realizó una maestría en Planificación y Diseño urbano en la Universidad de Nueva York. Es miembro del Instituto Americano de Planificadores Certificados y miembro asociado del Instituto Americano de Arquitectos. Proporciona asistencia técnica a comunidades en todos los EEUU sobre desarrollo en áreas urbanas, desarrollo en torno al transporte público, diseño de calles y participación pública en la planificación. También tiene experiencia facilitando talleres públicos sobre procesos de planificación y dando presentaciones educacionales a funcionarios electos y personal de gobiernos locales. Su experiencia incluye: Facilitación de Talleres para Comunidades Caminables, de Diseño y de Programas de Rutas Seguras a la Escuela; cursos sobre Seguridad Peatonal y sobre Soluciones de Transporte Basadas en Contexto; y talleres sobre Calles Completas.

Categorías Municipios, RSE

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