Los superhéroes y la Responsabilidad Social

Los superhéroes y la Responsabilidad Social

(Javier Espada Valenzuela)[1].-En la historia del cómic de superhéroes destacan grandes guionistas y dibujantes que por su carácter, pasión y carisma, a lo largo de los años, se han ganado el cariño de sus lectores. En este género podríamos destacar al inglés Neil Gaiman, al japonés Osamu Tezuka, o a los norteamericanos Bob Kane[2] y al gran Stan Lee, creador de la mayoría de series y personajes del mundo Marvel.

En esta ocasión quiero enfocarme en Lee por su gran vinculación con la temática que nos ocupa. Hijo de una familia de migrantes judío rumanos Stanley Martin Lieber, mejor conocido como “Stan Lee”, nació el 28 de diciembre de 1922 en la ciudad de Nueva York. En 1929 vivió en carne propia la Gran Depresión pues su papá no conseguía trabajo y pasaba la mayor parte del tiempo triste y solo. Esa situación de carencia afectó mucho su niñez. Por las noches se desvelaba pensando la manera de poder ayudar a su familia. Su mejor refugio fue la literatura. Durante bastante tiempo leyó a grandes autores como William Shakespeare, Allan Poe, Mark Twain, Charles Dickens o Arthur Conan Doyle. Más adelante ese amor por la lectura, fomentado por su mamá, impulsaría su decisión para convertirse en escritor[3].

Al cumplir 17 años Lee consiguió trabajo en Timely Comics, gracias a la oportunidad y confianza que le brindó su jefe (Nótese acá el primer vínculo con la Responsabilidad Social: La oportunidad laboral a quienes lo necesitan). Luego, vino la Segunda Guerra Mundial y Lee acudió a prestar su servicio militar demostrando su compromiso con el país que acogió a su familia migrante; experiencia que luego volcaría en algunos de sus comics más famosos.

En 1947 Lee se casó con Joan Clayton Boocock, con quien sigue casado por más de 50 años. De esa relación nacieron dos hijas, lamentablemente la segunda, Jan, murió a los días de nacida. Lee contaría en posteriores entrevistas que este fue el episodio más doloroso de su vida. Jan nació con una enfermedad incurable y fue rechazada en varios centros y hospitales. En ese mismo periodo de tiempo, en la historia norteamericana, la disgregación racial cobraba mucha fuerza[4]. Estas fueron las razones que dieron origen a los X-Men, un grupo de humanos, con poderes extraordinarios, que son rechazados por otros seres humanos (que creen que no son tan extraordinarios). Acá podemos encontrar otro pasaje interesante en la vida personal de Lee que lo vincula con la Responsabilidad Social: La Inclusión Social. Este es un eje fundamental que involucra a grupos tradicionales e históricamente excluidos. En el ámbito de los negocios el mayor ejercicio de inclusión (después del laboral) es la democratización de los productos y servicios para que sean accesibles a todos.

Lee siguió abriéndose camino en el mundo de los cómics, gracias a su persistencia y espíritu indomable revolucionando el género y creando empatía con sus lectores porque sus superhéroes no eran seres perfectos y todopoderosos, sino porque se equivocaban, fallaban, tenían preocupaciones y se volvían a levantar, como cualquier persona. Lo que destaca a Lee es que siempre ha  buscado esa conexión con los lectores para que ellos se preocupen por sus personajes (Fidelización a clientes).

El personaje favorito de Stan Lee es Spiderman (El hombre araña), por eso quería que Peter Parker se viera como el típico chico de secundaria: delgado, tímido, que no conquista a todas las chicas y experto en ciencia. Así fue como nació “Spidey”.

Stan Lee también ha estado involucrado en activismo, participando en campañas y manifestaciones contra la guerra y el racismo, a favor de las reivindicaciones sociales, a favor de las mujeres en los Estados Unidos. Hizo algunas colaboraciones en la serie “Just Imagine Stan Lee” de DC Comics[5], donde Superman es un extraterrestre sin tantos poderes, Batman un millonario afroamericano y la Mujer Maravilla una activista peruana llamada María Mendoza poseída por un espíritu inca del bien (Grupos de interés prioritarios para la ISO 26000 de Responsabilidad Social: Migrantes, minorías y mujeres).

Otro de los superhéroes co-creados por Stan Lee es Iron Man, cuyo personaje es un empresario multimillonario arrogante y muchas veces dispuesto a que el fin justifique los medios. Luego de darse cuenta de los impactos negativos de su industria decide revertir sus acciones, buscando la paz y la justicia. En este personaje se resume la Responsabilidad Social, identificar los impactos negativos de la empresa, retribuir a la sociedad por esos impactos, redefinir una estrategia acorde con la sostenibilidad del negocio en equilibrio con lo social y ambiental, plantearse cuestiones éticas y morales del negocio y por último preguntarse: ¿Hacer dinero, pero a que costo? El tema no es hacer dinero, sino cómo ganarlo.

Esta mañana mientras escribía este artículo le pedí a mi compañero de trabajo que cierre sus ojos y me diga el nombre del primer superhéroe que se le venga a la cabeza. Me respondió, su padre. Mi amiga del escritorio de al lado, su madre. En la vida real los superhéroes no usan capa, están afuera defendiendo a la foca bebé del cazador furtivo, protegiendo una selva de manos de los taladores ilegales, escuchando a su empleado quien llega estresado a su trabajo porque tiene problemas familiares o abrazando a su hijo porque le rompieron el corazón e impulsándolo a levantarse y seguir.

Posiblemente los ojos con los que miremos películas basadas en comics sean otros y nos permitan entender que los mensajes detrás de ellos son poderosos. Más allá de los superhéroes ficticios, vivimos en un mundo cambiante gobernado por seres humanos, que en algunos momentos han transformado la historia hacía grandes logros y superaciones, para después fallar y equivocarse retrocediendo más de lo que se ha avanzado. Posiblemente las otras especies que habitan este planeta nos vean como superhéroes, pero nosotros mismos sabemos que eso no es cierto.

Se nos ha hecho creer que los superhéroes son seres extraordinarios y únicos. Que para ser superhéroe necesitamos un cuerpo escultural, poseer una fortuna, ser muy inteligentes o populares. Creo que eso es erróneo: Es nuestra capacidad de caer y levantarnos unidos ante la adversidad lo que sigue siendo el factor clave de éxito para nuestra supervivencia y la sostenibilidad de este mundo. Todos somos superhéroes, solo que aún no lo hemos descubierto.

 

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Notas:

[1] Javier Espada Valenzuela es escritor, investigador y promotor de la RSE en Bolivia desde 2008

[2] Co-creador de Batman junto a Bill Finger (Batman es mi superhéroe favorito).

[3] Cuando le pidieron a Stan Lee que sea serio en su trabajo, adaptó uno de los clásicos de Shakespeare en un cómic que tiene esta familiar trama: “Después de crear el territorio más poderoso en la tierra y de la destrucción de sus enemigos mutuos, dos facciones súper humanas los Montesco (Enormemente poderosos Cyborgs hechos de ADN artificial) y los Capuleto (Humanos genéticamente modificados conocidos por su agilidad y velocidad) enfrentan sus poderes uno contra el otro. Los planes secretos de matrimonio de dos jóvenes enamorados traerá la paz o una guerra inimaginable que sacudirá las fundaciones mismas de la tierra”. Se lanzó el 25 de enero. (Extraído de http://elcomercio.pe/luces/cine/diez-cosas-que-tal-vez-no-sabias-stan-lee-creador-spider-man-noticia-1453921)

[4] Aporte de Deadpoolito (Alias Walter Pol, colaborador de este artículo)

[5] De acuerdo a Chris-El (Alias Chris Sheehan colaborador de este artículo), Stan Lee es un fan de DC Comics. No quisimos ahondar en la discusión Marvel vs. DC para evitar que el lector pierda el foco del tema central.

Categorías Opinión
Palabras Clave Javier Espada

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