La corresponsabilidad del cuidado forma parte de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, particularmente en los compromisos relacionados con igualdad de género, trabajo decente, reducción de desigualdades y desarrollo sostenible.
Cada día, millones de horas de trabajo se destinan en los hogares bolivianos al cuidado de niñas, niños, personas mayores y personas con discapacidad, así como a las tareas domésticas que sostienen la vida cotidiana. Se trata del cuidado, un trabajo fundamental para la sociedad que, en muchos casos, no es remunerado ni visibilizado.
Con el objetivo de reconocer su importancia y promover una distribución más equilibrada de estas responsabilidades, el Gobierno impulsa la Política Pública de Corresponsabilidad de Cuidados, una iniciativa orientada a fortalecer el bienestar de las familias y contribuir al desarrollo económico del país. Los lineamientos de esta propuesta fueron planteados por la Plataforma Nacional de Corresponsabilidad Social y Pública del Cuidado.
La propuesta plantea avanzar hacia una organización social del cuidado en la que participen el Estado, las familias, el sector privado y la comunidad, promoviendo condiciones que permitan compatibilizar las responsabilidades laborales y familiares.
Esta política se desarrollará en el marco de la Ley N° 777 del Sistema de Planificación Integral del Estado y forma parte de los esfuerzos para fortalecer el capital humano y generar mejores oportunidades para la población.
Para la directora de Igualdad de Oportunidades, Durby Blanco, el reconocimiento del cuidado es clave para el desarrollo social y económico del país. “Valorar el trabajo de cuidado ayuda a que las personas tengan más oportunidades y a construir un país más justo”, destacó la autoridad.
En este marco, la política busca:
*Promover una mayor participación laboral, especialmente de las mujeres, reduciendo las brechas de acceso al empleo.
*Fortalecer el bienestar de niñas, niños y poblaciones dependientes, garantizando mejores condiciones de cuidado y desarrollo.
*Impulsar la productividad y la economía facilitando que las familias puedan compartir de manera más equilibrada las responsabilidades del hogar.
*Promover la expansión de servicios de cuidado, generando nuevas oportunidades de empleo y fortaleciendo el tejido social.
El cuidado y su impacto en la sociedad
Diversos estudios de organismos internacionales muestran que las tareas domésticas y de cuidado aún se distribuyen de manera desigual en la región, lo que limita las oportunidades laborales de muchas mujeres. Por ejemplo, estudios de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) muestran que en países como Perú las familias destinan casi 50 horas a la semana en actividades de tareas domésticas y de cuidado, recayendo la mayor parte de este tiempo en las mujeres.
Por ello, varios países de América Latina avanzan en políticas públicas orientadas a reconocer el cuidado como una responsabilidad social compartida y como un factor clave para el desarrollo.
En Bolivia el informe EUT-CEDLA 2023, plasmado en el libro “Bolivia en su bicentenario”, señala que a diario las familias dedican más de nueve horas a las tareas domésticas y de cuidado. El mayor tiempo recae sobre las mujeres, con 6:04 horas y los hombres le dedican un promedio de 3:13 horas.
En esa línea, Bolivia impulsa una política que busca organizar y fortalecer los sistemas de cuidado, promoviendo la participación de diferentes actores de la sociedad.
Lineamientos de la política
La implementación de esta política se orienta a tres ejes principales:
Institucionalidad: Fortalecer los marcos normativos y los mecanismos de coordinación entre instituciones para integrar el enfoque de corresponsabilidad del cuidado en las políticas públicas.
Transformación social: Promover cambios culturales que reconozcan el cuidado como una responsabilidad compartida entre mujeres y hombres, fortaleciendo también las prácticas comunitarias e interculturales.
Servicios de cuidado: Ampliar y mejorar el acceso a servicios de cuidado con pertinencia territorial y calidad, especialmente para poblaciones que requieren mayor atención.
La corresponsabilidad del cuidado también forma parte de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible, particularmente en los compromisos relacionados con igualdad de género, trabajo decente, reducción de desigualdades y desarrollo sostenible.
Con esta política, Bolivia busca avanzar hacia un modelo en el que el cuidado sea reconocido como una tarea esencial para la sociedad y un pilar del desarrollo del país.



















