La Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático (PBFCC), en voz de sus representantes Juan Carlos Alarcón, Secretario Técnico y Cristian Flores, Técnico en Incidencia Política de la organización de la sociedad civil, a dos días de la conclusión del evento, el 26 de junio, realizan un balance sobre las negociaciones en las reuniones de Junio SB62, en Bonn Alemania.
El texto enviado a periodistas y publicado en sus redes sociales señala:
La 62ª reunión de los Órganos Subsidiarios de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (SB62), que se desarrolla en Bonn, Alemania, inició el 16 de junio, aunque la sesión de apertura se retrasó más de 24 horas debido a la falta de consenso sobre la agenda provisional. Este retraso reflejó el ambiente tenso que marcaría las jornadas siguientes, especialmente en torno a temas estructurales como financiamiento, justicia climática y cumplimiento de compromisos asumidos en años anteriores.
La SB62 es un espacio técnico fundamental del proceso internacional del clima. Si bien no se toman decisiones políticas finales como en las COP, aquí se discuten los aspectos operativos que permiten implementar el Acuerdo de París. Las negociaciones en esta etapa preparan el camino hacia la COP30 que se realizará en noviembre en Brasil, lo cual representa una oportunidad estratégica para América Latina de posicionar prioridades regionales con mayor fuerza.
Entre los temas más debatidos estuvieron el financiamiento climático post-2025 —vinculado al diseño del Nuevo Objetivo Colectivo Cuantificado (NCQG)—; el seguimiento del balance global (Global Stocktake) adoptado en la COP28; los avances hacia un Objetivo Global de Adaptación (GGA); y la orientación de los Planes Nacionales de Adaptación (NAPs).
Desde los países en desarrollo se reiteraron las críticas por el incumplimiento de compromisos financieros y por la presión de asumir nuevas responsabilidades sin medios adecuados de implementación.
Desde la sociedad civil se viene planteando que no hay tiempo para seguir discutiendo, la necesidad de financiamiento para la adaptación de las poblaciones que están siendo afectadas por los impactos del cambio climático, es ahora, en ese sentido se han realizado diferentes manifestaciones de protesta, de cómo los países están poniendo cada más recursos económicos para las guerras, destrucción y genocidio y vienen aquí a decir no hay recursos?, esto es la contradicción e hipocresía de algunos estados desarrollados, culpables del calentamiento global.

Algunos temas a los que, como Plataforma Boliviana Frente al Cambio Climático, dimos especial seguimiento fue al Artículo 6.8 del Acuerdo de París, que regula los enfoques no basados en el mercado (NMAs). Estos mecanismos permiten la cooperación entre países en acciones climáticas sin recurrir al comercio de bonos de carbono.
Esta discusión toma particular relevancia para Bolivia, dado que la modificación de la Ley 300 (Ley Marco de la Madre Tierra) que se realizó el año pasado, abre la puerta a la implementación de mercados de carbono en el país. Frente a ello, resulta urgente fortalecer alternativas no mercantiles que prioricen la soberanía, los derechos colectivos y la justicia climática.
Se llevaron a cabo distintas reuniones técnicas para avanzar en este tema.
Luego de un taller temático realizado el 17 de junio, los países discutieron propuestas para mejorar el acceso y uso de la Plataforma de Enfoques No Mercantiles, facilitar la participación de actores no estatales con respaldo de los gobiernos, y generar espacios temáticos como uno específico para la Amazonía.
El 21 de junio se presentó un primer borrador de texto que incluye también la posibilidad de crear mecanismos de financiamiento desde el Fondo Verde para el Clima. La discusión fue en general constructiva, destacando el valor de estos enfoques cooperativos con beneficios sociales, ambientales y de resiliencia.
A pesar del enfoque técnico de este tipo de reuniones, las demandas políticas no estuvieron ausentes. La sociedad civil y los países del Sur Global insistieron en la necesidad de participación efectiva, mecanismos de financiamiento justos y la incorporación de salvaguardas sociales, especialmente en contextos de creciente vulnerabilidad. La urgencia de atender las pérdidas y daños, el reconocimiento de los saberes indígenas y la coherencia con los compromisos climáticos de derechos humanos fueron parte de múltiples intervenciones.
Otro de los temas en las que la PBFCC participa es en el grupo de agricultura junto al Caucus Indígenas en la que se ha planteado que la agricultura no sólo es producción de alimentos; sino están ligados a los sistemas alimentarios, basados en conocimientos ancestrales y prácticas de gestión territorial, reflejan una profunda conexión espiritual con la Naturaleza, a la que llamamos Madre Tierra. Esta relación no sólo permite encontrar soluciones a problemas como el cambio climático y la pérdida de biodiversidad, la degradación de la tierra, sino que también garantiza una sostenibilidad culturalmente apropiada, seguridad y soberanía alimentaria, nutrición y resiliencia, y muchos de los productos son medicinas para los pueblos, plantas y animales.
De cara a lo que sigue, aunque sólo faltan dos días para la conclusión, se espera que los países avancen en textos más definidos que puedan ser elevados a la COP30, particularmente sobre financiamiento, adaptación y mecanismos de cooperación. Para Bolivia y América Latina, este es un momento clave para incidir en el rumbo que tomará la acción climática global en una región que no solo es vulnerable, sino también esencial para las soluciones.
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* Juan Carlos Alarcón, Secretario técnico de la PBFCC
* Cristian Flores, Técnico en incidencia política de la PBFCC





















