¡Que la firma se haga efectiva! RSE y la Agenda 2030

¡Que la firma se haga efectiva! RSE y la Agenda 2030

Heiver AndradeHeiver Andrade.-  En noviembre pasado, al concluir la COP21[i] en París, Ban Ki-Moon, Secretario General de la ONU, puso de relevancia la firma de la Agenda 2030, ODS[ii]-Objetivos de Desarrollo Sostenible y lo calificó como el logro principal que se tuvo en el 2015; no desaprovechó la oportunidad para manifestar su preocupación, al expresar que ahora el gran desafío es su implementación, y eso tenía mucho que ver con la capacidad de los gobiernos para coordinar con empresas y sociedad civil que permitiese un avance efectivo. Fueron 193 países los firmantes.

El Consejo Empresarial Mundial para el Desarrollo Sostenible-WBCSD, por su parte, fue muy explícito al manifestar su apoyo a esta agenda indicando que además se convierte en una oportunidad para las empresas a desarrollar soluciones innovadoras y sostenibles.

Sin embargo, un estudio publicado por PwC en 2015  mostró que las empresas todavía no están tan convencidas, que además de herramientas se requiere una adecuada promoción por parte de los gobiernos, indica por ejemplo, que:

  • El 92% de las empresas son conscientes de la importancia de los ODS, pero sólo el 13% ha identificado las herramientas que necesitan para tomar medidas. 
  • El 71% de las empresas indican que están planeando tomar medidas y cómo colaborar con los ODS.
  • El 25% establecieron sus objetivos alineados con los ODS que son relevantes para su negocio.

Entonces, ¿qué hacer para que la alianza Estado – Empresa – Sociedad Civil, catalice el proceso de la agenda 2030 en Bolivia?

En nuestro país existen, a la fecha, normativas y un proceso de implementación de la Responsabilidad Social Empresarial “en etapa de maduración”,  que nos hace pensar que si las autoridades competentes con visión estratégica hacen un pequeño esfuerzo, podríamos empezar a tener, a mediano plazo, interesantes avances.

Si por ejemplo, la ASFI pudiera revisar su circular 365/2015 del 30 de diciembre y, en vez de promover la inclusión en el reglamento de responsabilidad empresarial del sector, temas de Adulto Mayor, Racismo y Discriminación, y Violencia contra la Mujer, sugiriera que este sector se alinee con alguno de los ODS, pueden ser:

  • ODS #1.- Poner fin a la pobreza en todas sus formas y en todo el mundo.
  • ODS #3.- Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos a todas las edades.
  • ODS #5.- Lograr la igualdad de género y empoderar mujeres y las niñas.
  • ODS #10.- Reducir la desigualdad en los países y entre ellos.
  • ODS #11.- Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros y resilientes.
  • ODS # 17.- Fortalecer los medios de implementación y revitalizar la Alianza Mundial para el Desarrollo Sostenible.

No solo estaríamos incluyendo de manera implícita  los temas que interesan al gobierno, sino que nos estaríamos alineando a una  Agenda Global, integrando indicadores GRI y permitiendo al Sistema Financiero emitir Balances Sociales con altos estándares de calidad en su contenido, pero también dando la oportunidad a Bolivia de medir y/o reportar en su debido momento los avances respectivos.

Si la AEMP  con visión de complementariedad y en el marco de las atribuciones que le da la Ley 685, pudiera hacer lo mismo y sugerir a los otros sectores, informes en torno a los ODS que son estratégicos para el país, estaríamos creando una agenda poderosa capaz de demostrar que entendemos a cabalidad los desafíos del Siglo XXI y que a  la COP no solo vamos a firmar compromisos, sino, se los cumple.

Estamos en un momento ideal para promover “alianzas de impacto”  entre  Gobierno – Empresa – Sociedad Civil. La coyuntura económica, nos está desafiando a “cómo hacer más con menos”, a innovar, a hacer volar el pensamiento disruptivo; pero también de ser parte de agendas compartidas por el bien común;  en momentos que nuestro continente tiene “vientos de cola”  y los precios de los hidrocarburos, minerales y del agro, no son de los mejores;  reduciendo presupuestos públicos, cuando las necesidades van en aumento; el aporte de la empresa en esta coyuntura es fundamental, si a ello le añadimos la experiencia y compromiso de la sociedad civil para garantizar el resultado de impacto.

Mientras escribo estas líneas, los síntomas de eventos climáticos se dejan ver; por ejemplo la ciudad de Oruro empieza a tener problemas con sus reservas de agua; 13 comunidades de los municipios de Aiquile y Pasorapa, del departamento de Cochabamba claman por agua potable; las escasas reservas acuíferas de la laguna de Tajzara amenazan con secarse en los próximos 3 meses, y el recuerdo de lo sucedido con el lago Poopó, sumado a las heladas en estación de verano ocurridas en el municipio de El Puente-Tarija, me hace pensar que las migraciones vienen en camino, con mochilas cargadas de pobreza e incertidumbre, que esta situación amenaza convertirse en algo fuera de control; y no estamos entendiendo el problema de fondo, haciendo poco por reducir emisiones de gases de efecto invernadero. Los que piensan que este proceso[iii] duraría siglos, están equivocados, pues en los próximos 30 años podríamos sufrir eventos climáticos de increíble magnitud, ahí radica la importancia de la aplicación de la agenda.

Finalmente, si estamos pensando  ir en noviembre a Marruecos para asistir a la COP22 y queremos tener un rol preponderante como lo tuvimos en la COP21; ¡que la firma se haga efectiva!

 

Santa Cruz, 20 de abril de 2016.-

Heiver Andrade Franco

Fundación AMIGARSE

Handrade2025@gmail.com

Cel. 591-76006296

 

[i]  La Conferencia de las Partes (COP) es el órgano supremo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). De la misma manera, la COP en calidad de reunión de las Partes del Protocolo de Kioto (CMP) es el órgano supremo de dicho instrumento.

[ii]  ODS – 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible, firmados el 26 de Septiembre del 2015, por 193 países.

[iii] El cambio climático es la alteración de todos los parámetros climáticos: temperaturas, precipitaciones, fenómenos climatológicos, etc. Normalmente este tipo de cambios se producen a lo largo de varios siglos, permitiendo a las especies animales y vegetales adaptarse gradualmente a las nuevas condiciones climatológicas.

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