La producción de los contenidos será financiada en su totalidad por Banco BISA. La entidad también asumirá la reposición de las láminas y textos cuando se deterioren por el uso, con el fin de garantizar la continuidad y sostenibilidad de la iniciativa
Banco BISA y el Museo Nacional de Historia Natural (MNHN) consolidaron una alianza para incorporar progresivamente textos en sistema braille en las salas de exposición de esta institución con el propósito de facilitar el acceso de las personas con discapacidad visual a contenidos científicos y educativos.
La iniciativa comenzó como una prueba piloto durante la Noche de Museos del 11 de julio, cuando la entidad financiera produjo y entregó material en braille para una de las exposiciones permanentes de la sala 1 sobre invertebrados. La experiencia tuvo una respuesta positiva, por lo que ambas instituciones decidieron extender el proyecto a todos los ambientes del museo.
La siguiente etapa contempla la instalación de información sobre especies, colecciones y descripciones de las piezas exhibidas. El primer material producido aborda contenidos relacionados con escarabajos, arácnidos, invertebrados, mariposas diurnas y mariposas nocturnas.
El objetivo no se limita a proporcionar información. La propuesta busca generar una experiencia educativa e inmersiva para que personas con discapacidad visual, especialmente a quienes utilizan el sistema braille puedan recorrer las salas, conocer las características de las especies y relacionarse con el patrimonio natural de una manera más autónoma.
“La inclusión debe partir de las instituciones. Somos nosotros quienes debemos adaptarnos, eliminar barreras y estar preparados para recibir a las personas ciegas, y no esperar que ellas tengan que adaptarse a espacios que no fueron pensados para sus necesidades”, afirmó Franco Urquidi, vicepresidente de negocios de Banco BISA.
La producción de los contenidos será financiada en su totalidad por Banco BISA. La entidad también asumirá la reposición de las láminas y textos cuando se deterioren por el uso, con el fin de garantizar la continuidad y sostenibilidad de la iniciativa.
Por su parte, Hugo Aranibar Rojas, Director del Museo Nacional de Historia Natural, destacó que esta alianza representa un paso importante hacia la consolidación de un museo cada vez más inclusivo y accesible para toda la población. “Nuestro compromiso es que el conocimiento científico y el patrimonio natural y cultural que custodiamos puedan ser disfrutados y comprendidos por todas las personas. La incorporación de información en braille fortalece nuestras exposiciones y nos permite avanzar hacia un museo que elimina barreras, promueve la igualdad de oportunidades y acerca el valor de la biodiversidad y la riqueza natural de Bolivia a todos los visitantes”, afirmó.
De la inclusión financiera a la educación accesible
El proyecto desarrollado con el Museo Nacional de Historia Natural amplía el trabajo que Banco BISA impulsa en materia de inclusión financiera, accesibilidad y Responsabilidad Social Empresarial.
La entidad es pionera en Bolivia en la producción de contratos de apertura de cuentas completamente elaborados en braille, una herramienta que permite a las personas con discapacidad visual leer las condiciones de los productos financieros y realizar sus operaciones con mayor independencia.
Banco BISA también produce cartillas adaptadas del programa de educación financiera “Creando Futuro”, con contenidos sobre ahorro, presupuestos y administración responsable del dinero. A ello se suma la entrega de herramientas táctiles, como el orientador de firma, que facilita la suscripción autónoma de documentos.
Estas acciones se complementan con tarjetas personales adaptadas, cajeros automáticos con audioguías e instrucciones táctiles, ascensores inclusivos y otras medidas implementadas en sus agencias para reducir las barreras de acceso a los servicios bancarios.
El material de educación financiera en braille elaborado por Banco BISA recibió un reconocimiento de la Federación Latinoamericana de Bancos (FELABAN), que lo destacó como un caso de éxito por su aporte a la inclusión y a la autonomía de las personas con discapacidad visual.
“Comenzamos adaptando nuestros servicios y materiales financieros, pero comprendimos que la inclusión debe proyectarse hacia otros ámbitos de la vida. Por eso ahora contribuimos también a que el conocimiento científico y educativo sea más accesible”, señaló Urquidi.
La incorporación del braille en museos y espacios culturales es una práctica aplicada en distintos países. Estas experiencias parten del principio de que la accesibilidad no consiste únicamente en permitir el ingreso de una persona a una institución, sino en ofrecerle las condiciones necesarias para comprender, recorrer y disfrutar sus contenidos.
Una alianza para acercar el patrimonio natural
Los orígenes del Museo Nacional de Historia Natural se remontan a 1978, cuando la Compañía de Jesús entregó a la Academia Nacional de Ciencias de Bolivia las colecciones reunidas durante cuatro décadas por el padre Antonio María Sempere.
El patrimonio inicial estaba compuesto por fósiles, moluscos, reptiles, aves e insectos que se encontraban en el Museo Sempere del Colegio San Calixto. Posteriormente, estas colecciones permitieron conformar la Unidad de Zoología y ampliar el trabajo científico y museográfico de la institución.
En 1980, el museo inauguró el edificio destinado a la sala de exposiciones Padre Antonio María Sempere. Ese mismo año comenzó a fortalecer sus colecciones científicas con la incorporación de estudiantes de la carrera de Biología y mediante acuerdos de cooperación con instituciones nacionales e internacionales.
El MNHN es actualmente una institución pública descentralizada, con patrimonio propio y autonomía de gestión administrativa, financiera, técnica y legal. Su labor está orientada a la investigación, conservación, difusión y puesta en valor de la diversidad biológica y del patrimonio natural de Bolivia.
A través de esta alianza, Banco BISA y el Museo Nacional de Historia Natural buscan que ese conocimiento llegue a más personas, bajo la premisa de que las instituciones deben eliminar las barreras que todavía limitan el acceso a la educación, la cultura, la ciencia y los servicios financieros.




















