La transición energética ya es irreversible, pero requiere de acciones más urgentes y comprometidas para pasar de la ambición a la implementación
La crisis climática ya se constituye en una emergencia económica y de seguridad nacional para todos los países, por lo que debe ser considerada y abordada como una prioridad por los gobiernos, señaló Simon Stiell, secretario ejecutivo de ONU Cambio Climático en la Cumbre de Aceleración Industrial «Build Clean Now», celebrada este lunes 21 de septiembre de 2026 en la ciudad de Nueva York.
Según la ONU los desastres climáticos están destruyendo vidas y medios de subsistencia con efectos negativos sobre la salud, los sistemas sanitarios que están siendo sometidos a una gran presión y la permanente subida de costos por la dependencia de los combustibles fósiles.
“Los desastres climáticos están afectando el rendimiento de los cultivos, elevando los precios de los alimentos y la inflación. Desde que comenzó este conflicto en Oriente Medio, la dependencia de los combustibles fósiles ha supuesto más de 100 mil millones de dólares en costes adicionales solo para los consumidores estadounidenses, tan sólo en precios más altos de la gasolina y diesel”, señaló Stiell.
Para enfrentar esta situación que debilita las economías y afecta la vida de los ciudadanos, por el aumento de la inflación, exhorta a asumir acciones concretas y urgentes para reducir el uso de combustibles fósiles.
“Cualquier líder que se tome en serio la lucha contra la inflación, la construcción de economías fuertes, y la protección de sus ciudadanos, debe comprometerse seriamente a reducir el uso de los combustibles fósiles que calientan el planeta y que están impulsando esta crisis climática global, así como a fortalecer la resiliencia”, sostuvo.
De acuerdo a la ONU Cambio Climático, la transición energética a través de energías limpias se está imponiendo, a pesar de la resistencia de algunos países, y una prueba de ello es que en 2025 la capacidad renovable instalada alcanzó un récord: 993 GW, superando al carbón en la generación de electricidad.
Según Stiell el paso a las fuentes limpias no sólo evitó gastar casi medio billón de dólares en combustibles fósiles, también atrajo inversiones extraordinarias, que el año pasado se aproximaron a los 2 billones de dólares, genera empleo y crecimiento económico.
La transición energética ya es irreversible, pero requiere de acciones más urgentes y comprometidas para pasar de la ambición a la implementación aspecto que será precisamente motivo de evaluación y seguimiento en la COP31, que se celebrará en noviembre en Antalya, Turquía, y en la COP 32 que se realizará en Addis Abeba, Etiopía, en 2027.
Stiell asegura que ONU Cambio Climático está trabajando para encontrar formas de ayudar a lograr mayores resultados con la Agenda de Acción, una vía rápida para apoyar a los países a ejecutar sus planes nacionales de clima.
“Las negociaciones de la COP31 pueden apoyar una implementación acelerada, permitiendo instituciones más sólidas y una transferencia de tecnología más rápida, mejorando el flujo y el acceso a financiamiento de mayor calidad, y ayudando a los países con sus propias transiciones justas”, sostuvo.
En la Agenda de Acción de la COP31, la Presidencia turca —en colaboración con Australia— ha establecido como objetivo que la electricidad producida por fuentes limpias alcance el 35 % del consumo energético mundial para 2035.
Sobre la Cumbre
La Cumbre de Aceleración Industrial (Industry Acceleration Summit), enmarcada en la campaña global «Build Clean Now», es un evento insignia global diseñado específicamente para encarnar el concepto de “pasar de la ambición a la implementación” en el sector industrial de altas emisiones.
Este es un evento organizado por el Industrial Transition Accelerator (ITA) que reúne a líderes gubernamentales, desarrolladores de proyectos, corporaciones y las principales instituciones financieras mundiales.
















