El biogás y el biometano podrán obtenerse mediante sistemas de captación y procesos de digestión anaeróbica de materia orgánica, mientras que el digestato resultante podrá ser valorizado como bioabono o mejorador de suelos
Con el objetivo de fortalecer la eficiencia energética, proteger el medio ambiente y generar beneficios directos para la población, el Gobierno nacional promulgó el Decreto Supremo 5735, para aprovechar los residuos orgánicos, los rellenos sanitarios y las plantas de tratamiento de aguas residuales para producir biogás y biometano destinados exclusivamente al autoconsumo.
El nuevo marco normativo impulsa un modelo en el que los residuos dejan de ser únicamente desechos para transformarse en una fuente de energía térmica, mecánica o eléctrica destinada a cubrir los requerimientos propios de quienes desarrollen estos sistemas. De esta forma, se promueve el uso eficiente de los recursos, se reducen costos operacionales y se abren nuevas oportunidades para que entidades públicas, empresas y sectores productivos generen su propia energía.
La medida representa un avance en la diversificación de la matriz energética boliviana al incorporar fuentes renovables de baja intensidad de carbono. El biogás y el biometano podrán obtenerse mediante sistemas de captación y procesos de digestión anaeróbica de materia orgánica, mientras que el digestato resultante podrá ser valorizado como bioabono o mejorador de suelos, previo cumplimiento de las condiciones sanitarias y ambientales correspondientes.
El Decreto Supremo 5735 establece, además, reglas claras de seguridad, fiscalización y protección ambiental. Queda expresamente prohibida la interconexión de las tuberías del autoproductor con la red del servicio público de distribución de gas natural por redes, así como la comercialización, cesión o entrega de este recurso a terceros.
Asimismo, se prohíbe el venteo directo a la atmósfera, disponiendo que todo excedente no aprovechado sea sometido a quema controlada. En cuanto a la operatividad, cada autoproductor será responsable del diseño, construcción, mantenimiento y seguridad de sus instalaciones, bajo estrictas normas de seguridad industrial.
Por otra parte, la normativa contempla que la electricidad generada para autoconsumo pueda inyectar sus excedentes a la red de distribución eléctrica, según las condiciones técnicas y comerciales del sector.
Con el Decreto Supremo 5735, el Gobierno nacional da un paso concreto hacia una Bolivia con mayor eficiencia energética e innovación sostenible. Transformar residuos en energía significa generar eficiencia, cuidar el medio ambiente y contribuir al bienestar de las familias bolivianas, en línea con el principio constitucional de garantizar el acceso a la energía como un derecho fundamental y motor del desarrollo integral.


















