“Transformando” realidades es la frase que resume el trabajo de World Vision y su compromiso con los universos más vulnerables.
Durante el 2024, 427.749 niñas, niños y sus comunidades fueron impactados por programas enfocados en protección infantil, educación, salud, medios de vida y acción climática. La labor de World Vision se extendió por 8 departamentos, 32 municipios y 814 comunidades, a través de 82 Programas de Desarrollo de Área (PDA), consolidando una presencia activa y comprometida en los territorios más vulnerables del país.

Voces que transforman: historias que inspiran
Detrás de cada número hay una historia, como la de Nelson, un adolescente de 15 años que vivía en silencio, sintiendo que su voz no tenía espacio; Nelson descubrió su potencial como líder. Hoy, no solo es representante de su colegio, sino que también forma parte del Comité Municipal de Niñas, Niños y Adolescentes, participando activamente en la elaboración del Plan Operativo Anual de su Municipio. El programa “Caminos de Paz”, desarrollado junto a la Defensoría Municipal, fue clave en este proceso, su historia es un testimonio del poder del empoderamiento juvenil.
Otra historia es la de Carla, de 12 años, perteneciente a una comunidad guaraní, ella enfrentaba condiciones escolares que comprometían su salud y seguridad. Con el apoyo de World Vision, su escuela fue equipada con baños seguros y dignos, mejorando su entorno educativo. Esta intervención no solo elevó la calidad de la infraestructura, sino que también promovió la equidad de género, la permanencia escolar y el acceso a espacios seguros para niñas y niños.
Ambas historias reflejan un mensaje profundo: cuando la niñez es protagonista, el cambio es inevitable.
Educación y protección: entornos seguros para crecer
El programa técnico “Educados y Protegidos para la Vida” tuvo como objetivo principal garantizar que niñas, niños, adolescentes y jóvenes estén protegidos y participen activamente en sus entornos. Se fortaleció el liderazgo positivo, promoviendo su rol como agentes de transformación en sus comunidades.
Gracias al trabajo articulado con socios locales, se generaron espacios seguros e inclusivos que garantizaron la participación real de la niñez tanto en la comunidad como en los entornos educativos. En total, 124.826 personas —entre estudiantes, cuidadores y docentes— fueron impactadas por esta iniciativa.
Salud, medios de vida y acción climática: sembrando resiliencia
La salud comunitaria fue otro pilar fundamental. A través del programa “Salud y Medios de Vida”, se promovió el desarrollo infantil temprano, el acceso a servicios de salud de calidad y el saneamiento básico, incluyendo el acceso a agua segura en hogares y unidades educativas.
Se consolidaron espacios de diálogo, capacitación y asesoramiento dirigidos a niñas, niños, adolescentes, madres, cuidadores y Comités Locales de Salud. Se fomentó la adopción de tecnologías sostenibles para emprendimientos locales, beneficiando a 119.304 personas y fortaleciendo la resiliencia frente a desafíos ambientales.
Patrocinio e involucramiento comunitario: comunidades que lideran su propio cambio
Durante 2024, se lograron avances significativos en el área de Patrocinio e Involucramiento Comunitario, atendiendo casos especiales para el resguardo del bienestar infantil en salud, educación y nutrición. Se capacitó a 183.619 personas, incluyendo líderes comunitarios, religiosos, socios locales, niñas, niños y adolescentes. Se implementaron 218 micro proyectos a nivel nacional como parte de una estrategia integral para fortalecer el protagonismo de las comunidades en la mejora de las condiciones de vida de la niñez. Lo más destacado: la participación de niñas, niños y adolescentes en todas las etapas del proceso.
Liderazgo infantil: sembrando soluciones desde la niñez
Uno de los aspectos más transformadores de estos micro proyectos fue el liderazgo infantil en la identificación de problemas y soluciones locales. Las niñas, niños y adolescentes participaron, lideraron procesos de diagnóstico, planificación y ejecución, beneficiando a 112.088 personas.
Este enfoque permitió que las comunidades reconozcan el valor de la niñez como actores clave en el desarrollo local. Se promovió una cultura de corresponsabilidad, donde el bienestar infantil se convierte en una prioridad compartida.
Respuesta humanitaria y resiliencia climática: estar donde más se necesita
World Vision también consolidó importantes avances en la coordinación humanitaria y la respuesta a emergencias climáticas. A través de alianzas estratégicas con otros actores humanitarios, brindó asistencia integral a comunidades afectadas por desastres naturales.
En respuesta a los incendios forestales en San José de Chiquitos, Roboré, Riberalta y Guayaramerín, se implementaron acciones en agua, saneamiento e higiene (WASH), y sensibilización para la protección de poblaciones vulnerables. Estas acciones beneficiaron a 7.855 personas y 1.964 familias, demostrando que la solidaridad puede ser tan urgente como efectiva.
Un compromiso que trasciende el tiempo
Desde 1983, World Vision trabaja en Bolivia con un propósito claro: que niñas y niños vivan en plenitud. Su enfoque integral —que combina protección infantil, desarrollo comunitario, educación, salud y acción climática— sigue generando cambios sostenibles en los territorios más vulnerables. La presentación de la Memoria 2024: “Transformando Realidades” es un ejercicio institucional, un compromiso de servicio con la justicia social, la equidad climática y la protección de la niñez, contribuyendo a cerrar las brechas que separan a la infancia de las oportunidades. Porque cuando se transforma una realidad, se enciende una esperanza que lleva el color na























