La CNI propuso abrir una mesa técnica de diálogo entre las autoridades y los sectores involucrados, con el objetivo de analizar las necesidades reales de financiamiento del sector lechero, evaluar diferentes mecanismos y establecer reglas claras de fiscalización
La Cámara Nacional de Industrias (CNI) a través de su presidente, Gonzalo Morales, planteó la necesidad de revisar el mecanismo de financiamiento del Proyecto de Ley N.º 267/2026, denominado “Mi Bolivia Lechera” y promover un diálogo técnico entre las autoridades y los sectores involucrados.
La CNI respalda el fortalecimiento del sector lechero, el apoyo a los productores nacionales, el incremento de la productividad y al fomento del consumo de leche en Bolivia. Sin embargo, su preocupación se centra en el mecanismo de financiamiento propuesto y en los posibles efectos que podría generar sobre otras actividades productivas del país.
El proyecto de ley plantea concentrar cargas económicas y de recaudación de recursos principalmente en la industria cervecera nacional, mecanismo similar al que se tenía hasta 2024 con el que se logró obtener ingresos que alcanzaban alrededor de los Bs 50 millones al año y que estaban destinados a fomentar la producción y consumo de leche,
Según la propuesta normativa los recursos obtenidos se administrarán a través del nuevo fondo para otorgar asistencia técnica y financiamiento directo a los productores del sector lácteo para el fortalecimiento de toda la cadena productiva.
El presidente de la Cámara Nacional de Industrias, Gonzalo Morales, sostuvo que las políticas públicas deben evaluarse no sólo por los objetivos que persiguen, sino también por la forma en que se financian, sus resultados y sus repercusiones sobre el conjunto de la economía nacional.
Recordó que la industria cervecera forma parte del aparato productivo boliviano, con inversiones, generación de empleo formal, pago de impuestos y dinamización de cadenas productivas. Asimismo, indicó que, al igual que otros sectores industriales, actualmente enfrenta dificultades relacionadas con los costos operativos, la logística y el acceso a divisas.
Por ello, la institución considera que cualquier nueva contribución obligatoria debe ser analizada con criterios técnicos, tomando en cuenta sus posibles consecuencias sobre la competitividad empresarial, las inversiones y las fuentes de empleo.
Otro de los aspectos planteados por la CNI es la necesidad de evaluar la experiencia del fondo PROLECHE, que funcionó durante más de una década. La institución consideró importante revisar, con transparencia, los antecedentes sobre los recursos recaudados y su utilización, a fin de identificar los resultados alcanzados y establecer mecanismos que garanticen que los recursos destinados al sector lácteo se traduzcan en beneficios concretos para los productores y la población.
“Bolivia necesita fortalecer a sus productores, pero también necesita cuidar las condiciones para que sus industrias sigan invirtiendo, produciendo y generando empleo”, sostuvo Morales.
Como alternativa, la CNI propuso abrir una mesa técnica de diálogo entre las autoridades y los sectores involucrados, con el objetivo de analizar las necesidades reales de financiamiento del sector lechero, evaluar diferentes mecanismos y establecer reglas claras de fiscalización y rendición de cuentas.
La institución también planteó que se estudie la posibilidad de recurrir a recursos públicos y a otros mecanismos de financiamiento compatibles con las posibilidades económicas del país, de manera que el apoyo a la producción lechera no dependa exclusivamente de nuevas cargas sobre otras actividades productivas.
En ese sentido, la CNI solicitó a la Asamblea Legislativa Plurinacional reconsiderar el mecanismo de financiamiento del Proyecto de Ley N.º 267/2026 y habilitar un espacio de diálogo técnico que permita construir una alternativa sostenible y responsable.
Finalmente, el presidente de la CNI remarcó que el país necesita impulsar la producción, atraer inversiones, generar empleo formal y ampliar su capacidad de industrialización. Para ello, consideró fundamental promover políticas públicas que permitan el desarrollo complementario de los distintos sectores productivos, sin comprometer innecesariamente la competitividad de otras actividades económicas.
La CNI reiteró su disposición a contribuir con propuestas y argumentos técnicos para encontrar una solución que permita fortalecer al sector lechero y, al mismo tiempo, preservar las condiciones necesarias para que la industria nacional continúe invirtiendo, produciendo y generando empleo.
“No se trata de enfrentar al productor lechero con la industria cervecera, ni a un sector con otro. Se trata de encontrar una solución que permita apoyar al primero sin debilitar innecesariamente al segundo”, concluyó Morales.




















