Este Plan representa una respuesta nacional coordinada frente a los efectos del cambio climático considerando que la adaptación debe ocupar un lugar central en las decisiones públicas
Bolivia inició la formulación de su Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático (NAP) 2028–2040, un instrumento estratégico que busca incorporar los riesgos climáticos en la planificación del desarrollo nacional y establecer prioridades para proteger a la población, los recursos naturales y los sistemas productivos.
El proceso es impulsado por el Ministerio de Producción Sostenible, Medio Ambiente y Agua (MPSMAyA) y cuenta con la asistencia técnica del proyecto Fortalecimiento de la Planificación Nacional de Adaptación para una Sociedad Más Resiliente al Clima en Bolivia, financiado por el Fondo Verde para el Clima (GCF) e implementado por la Cooperación Alemana, a través de la GIZ.
En la apertura del Taller de Inicio del Plan Nacional de Adaptación al Cambio Climático, el Viceministro de Medio Ambiente, Jorge Ávila Antelo, destacó la importancia de construir una respuesta nacional coordinada frente a los efectos del cambio climático y remarcó que la adaptación debe ocupar un lugar central en las decisiones públicas. “No podemos pensar el futuro de Bolivia sin considerar los riesgos climáticos, la necesidad de fortalecer las capacidades de nuestras instituciones y comunidades”, dijo.
Como resultado del Taller se presentó la estructura de gobernanza y la Plataforma Multisectorial, y se instalaron mesas sectoriales de agua; agropecuaria y desarrollo rural; bosques y biodiversidad; salud humana; y gobernanza, incorporando la educación como eje transversal.
Estos espacios permitirán articular a instituciones públicas, sectores productivos, academia, sociedad civil y organizaciones indígenas y campesinas para identificar necesidades, establecer prioridades y construir una visión compartida de adaptación al año 2040.
La autoridad destacó la voluntad de distintos sectores de trabajar de manera conjunta, incluyendo a los movimientos indígenas y campesinos, la Confederación de Pueblos Indígenas del Oriente Boliviano (CIDOB), la Cámara Forestal y la Cámara de Comercio de Oriente. Asimismo, señaló que el cambio climático exige respuestas oportunas y una articulación institucional que permita transformar los acuerdos en acciones concretas.
La formulación del Plan continuará con reuniones técnicas para profundizar los diagnósticos, recoger aportes y definir medidas prioritarias para cada sector.

















