El Informe sobre el Desarrollo Sostenible (SDR) 2026 clasifica a todos los Estados Miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su avance hacia los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)
Según el Informe de Desarrollo Sostenible 2026, publicado el pasado 23 de junio, Bolivia se sitúa en el puesto 99 entre 169 países evaluados globalmente. Con un puntaje general de 67.6 sobre 100, el país está por debajo del promedio de América Latina y el Caribe, que ronda el 70.3.
La posición de Bolivia contrasta con los avances registrados en países vecinos como Argentina, Perú, Paraguay, Brasil y Chile que en la región tiene el mejor desempeño que lo ubica en los primeros lugares a nivel mundial.
La evaluación de Bolivia ratifica una tendencia de leve retroceso en comparación con años anteriores, donde el país ocupaba el puesto 90 en 2024, con un puntaje de 68.1% y el puesto 94 en 2025 cuando llegó a 67.8%.
Los puntos críticos de Bolivia, según el informe, son el ODS 9 (Industria, Innovación e Infraestructura) que se mantiene como uno de los pilares con menor rendimiento debido a rezagos en conectividad digital avanzada e inversión en investigación.
También son críticos los ODS 2, 3 y 16 (Hambre cero, Salud y bienestar, Paz y justicia) que presentan desafíos significativos, acentuados por las presiones de la ralentización económica y la inestabilidad institucional reciente.
Asimismo, el ODS 15 (Vida de ecosistemas terrestres) con una alerta persistente generada por los niveles de deforestación e incendios forestales estacionales.
En lo que hace al puntaje de Efectos Secundarios (Spillover Score), Bolivia alcanza un 94.7 de 100, lo que muestra que sus políticas internas generan un impacto negativo muy bajo o casi nulo sobre la capacidad de otros países para cumplir sus propios ODS.
El informe también revela que Bolivia muestra un progreso sostenido o un ritmo adecuado en cuatro áreas principales:
ODS 1 (Fin de la pobreza) que registra una disminución paulatina de los indicadores de pobreza extrema, ODS 4 (Educación de calidad) con mejoras en las tasas de alfabetización y acceso a la educación primaria, ODS 13 (Acción por el clima) que muestran avances notables en políticas de reducción de emisiones y compromisos climáticos nacionales y el ODS 17 (Alianzas para lograr los objetivos) se advierte un fuerte dinamismo en la cooperación internacional técnica y científica.
Respecto a las metas con un rendimiento estancado y donde no se han registrado variaciones cuantitativas favorables en el último año el informe señala al ODS 5 (Igualdad de género) debido a que persisten las brechas de ingresos y problemas estructurales de violencia de género.
En el ODS 8 (Trabajo decente y crecimiento económico) está marcado por altos índices de empleo informal y vulnerabilidad laboral y en el ODS 10 (Reducción de las desigualdades) continúa la brecha entre el desarrollo urbano de las ciudades capitales y las comunidades del sector rural
Respecto a los Objetivos donde persisten brechas operativas, pero que muestran una tendencia hacia la mejoría se tiene el ODS 7 (Energía asequible y no contaminante) que registra una expansión de la red eléctrica rural combinada con la inserción progresiva de proyectos de energías renovables y el ODS 12 (Producción y consumo responsables) que muestra avances en la normativa para prácticas corporativas sostenibles.
El Informe sobre el Desarrollo Sostenible (SDR) 2026 clasifica a todos los Estados Miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su avance hacia los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
A pesar de los avances registrados en los últimos años el progreso a nivel global está estancado y muy por debajo de lo previsto ya que sólo el 16 % de las metas están en camino de cumplirse.
El índice sigue siendo liderado por países europeos, con Finlandia en el primer lugar, seguida por Suecia y Dinamarca. A nivel global, el informe establece ocho prioridades clave para acelerar el progreso hacia 2030, entre ellas el cese de conflictos, nuevos impuestos globales, el desarrollo de gobernanza para Inteligencia Artificial y biotecnología, y la reestructuración del gasto militar.

















