La ley busca establecer herramientas concretas para la conservación del jaguar y el puma prevenir el tráfico ilegal, fortalecer las capacidades de técnicos, guardaparques e impulsar la educación ambiental
La Asamblea Legislativa Departamental de Santa Cruz aprobó la Ley Departamental para la Protección y Conservación de Grandes Felinos, una iniciativa que busca fortalecer la conservación de dos de las especies más emblemáticas del departamento: el jaguar (Panthera onca) y el puma (Puma concolor), conocidos localmente como tigre y león.
La ley contempla una gestión integral de estas especies mediante la protección y restauración de sus hábitats, la identificación de corredores de conservación y zonas críticas, la investigación y el monitoreo científico, y la implementación de sistemas de información y alerta temprana.
También incorpora medidas para prevenir el tráfico ilegal, fortalecer las capacidades de técnicos, guardaparques y otros actores, impulsar la educación ambiental y promover acciones de vigilancia sanitaria, bioseguridad y bienestar animal.
Otro de sus pilares es promover la coexistencia entre los grandes felinos y las actividades ganaderas. Para ello, contempla planes de mitigación en zonas de alto conflicto, buenas prácticas pecuarias y mecanismos de verificación técnica de los casos de depredación, además de un reconocimiento voluntario para los predios que implementen prácticas de coexistencia.
Asimismo, la norma incluye prohibiciones frente a la caza, captura, tráfico y tenencia ilegal de jaguares y pumas, así como frente a la degradación no autorizada de sus hábitats y corredores.
“Esta ley busca establecer herramientas concretas para la conservación del jaguar y el puma, sus hábitats y corredores biológicos, promoviendo la prevención de conflictos y el trabajo coordinado entre las instituciones”, señaló María René Álvarez, presidenta de la Asamblea Legislativa Departamental de Santa Cruz.
La conservación del jaguar y el puma va más allá de mantener las poblaciones de estas dos especies, implica conservar bosques y otros ecosistemas funcionales, mantener los corredores que permiten el movimiento de la fauna y sostener los procesos ecológicos de los que depende una gran diversidad de especies. Estos ecosistemas también contribuyen al bienestar de las comunidades mediante servicios esenciales como el agua limpia, los suelos fértiles y los medios de vida vinculados a la ganadería, la agricultura y el turismo.
La elaboración de esta norma contó con aportes técnicos de organizaciones y especialistas vinculados a la conservación de los grandes felinos y sus territorios como WWF-Bolivia, que contribuyó al proceso compartiendo su experiencia en iniciativas de conservación y conectividad ecológica.
“Nos alegra mucho que la Asamblea Legislativa Departamental de Santa Cruz haya aprobado esta importante ley. WWF-Bolivia aportó técnicamente a su construcción, mediante la contratación de consultores y poniendo a disposición su experiencia y conocimiento para fortalecer una norma que busca generar mejores condiciones para la conservación del jaguar, el puma y los territorios que necesitan para sobrevivir”, destacó Rafael Antelo, coordinador del Paisaje Pantanal Chaco en WWF-Bolivia y líder de la iniciativa Wildlife Connect.
El jaguar y el puma son depredadores tope y cumplen funciones fundamentales para mantener la integridad y el funcionamiento de los ecosistemas. Su conservación favorece a una amplia diversidad de especies que comparten sus hábitats. Esta tarea es especialmente relevante en Santa Cruz, un territorio que reúne ecosistemas como la Chiquitanía, el Pantanal, el Chaco, el Cerrado y los bosques amazónicos.
















