A partir de esta norma se elaborará la Taxonomía Sectorial Energética, la cual permitirá que proyectos de energías verdes elegibles puedan aplicar al financiamiento climático especializado, que hoy en día tiene restricciones por falta de normativa
La Ley de Fomento a las Energías Verdes modificará la matriz energética del país para dejar atrás la alta dependencia de los combustibles fósiles, básicamente del gas, que hoy genera vulnerabilidad en la soberanía energética y limita el desarrollo tecnológico, según informó el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco Quintanilla.
De acuerdo a la autoridad, el proyecto de ley, enviado a la Asamblea Legislativa Plurinacional el pasado 12 de octubre, tiene como objetivos promover las inversiones, fomentar las energías renovables y alternativas, e impulsar la descarbonización para lograr una matriz energética más verde.
De igual manera, expresó que la normativa “busca alcanzar la soberanía energética mediante fuentes alternativas que promuevan la competitividad, la innovación tecnológica y la sostenibilidad medioambiental”.
A partir de este proyecto se establecerá la Taxonomía Sectorial Energética, la cual permitirá que los proyectos de energías verdes elegibles puedan aplicar al financiamiento climático especializado, que hoy en día tiene restricciones en Bolivia por falta de normativa.
La ley incluye incentivos y fomento para la inversión en proyectos de energías renovables y biocombustibles, dando paso mediante regulación específica a nuevas tecnologías como el hidrógeno (en sus distintas variedades y derivados), combustibles alternativos (biogás, biometano y combustibles renovables), el ahorro energético y la electromovilidad.
Por su parte el viceministro de Recursos Evaporíticos y Tecnologías Energéticas Emergentes, Luis Osorio, dijo que la Ley de Fomento a las Energías Verdes está alineada con la propuesta de Ley de Financiamiento Climático y Biodiversidad “El objetivo es atraer inversión, impulsar la diversificación energética, alinearnos a los objetivos ambientales que tenemos como país y lograr el desplazamiento de los combustibles fósiles”, señaló.
Esta norma es de aplicación horizontal y está articulada con leyes como la de Hidrocarburos, de Electricidad, de Financiamiento Climático y Biodiversidad, de Inversiones, de Combustibles de Origen Vegetal y la de Gestión Integral de Residuos.
Esta ley es una respuesta estratégica ante la disminución en la producción de hidrocarburos, el crecimiento de la demanda interna y la volatilidad de los mercados internacionales, mediante la implementación de la taxonomía para el sector energético.
De esta manera, se establecerán estándares y reglas de juego técnicas, financieras e institucionales para atraer inversiones, promover la descarbonización de la economía y acelerar la diversificación energética en Bolivia.
FUETE Y FOTO: MHE

















