Este producto milenario fue escogido por científicos de la NASA por su alto valor proteico y por no contener gluten
El amaranto, pseudocereal originario de América, es uno de los productos elegidos para ser incluído en la dieta de la tripulación de la Misión Artemis II que inicio su travesía de 10 días el pasado 1 de abril.
El amaranto, cuyo origen y cultivo es situado en México y Centroamérica y que posteriormente se expandió a la región andina de Sudamérica, principalmente Bolivia, Perú y Ecuador, fue escogido por científicos de la NASA por su alto valor proteico y por no contener gluten, características consideradas importantes para preservar la función muscular, la densidad ósea y el rendimiento cognitivo de los cuatro tripulantes de la nave Orión que son los primeros humanos en décadas que orbitarán la Luna.
Sin posibilidad de reabastecimiento ni refrigeración, la agencia espacial ha diseñado un menú de alta tecnología para sostener a la tripulación a 400,000 kilómetros de la tierra descartando el pan tradicional para evitar migas que puedan dañar los sistemas de la nave.
Para preparar sus alimentos, los tripulantes utilizan un dispensador de agua potable y un calentador eléctrico compacto, aunque estos sistemas permanecen inactivos durante las fases críticas de despegue y reingreso.
Para garantizar la inocuidad alimentaria, la NASA emplea procesos de irradiación y termoestabilización. Según la FDA, estos métodos eliminan microorganismos sin convertir la comida en radiactiva ni alterar su textura o apariencia.
La agencia espacial enfatiza que la alimentación no solo cumple una función biológica, sino también psicológica, ofreciendo un momento de rutina y bienestar emocional en el espacio profundo.
El éxito de este sistema en Artemis II será el cimiento para futuras expediciones que busquen establecer una presencia permanente en la Luna o, eventualmente, alcanzar Marte.



















