Publicado en la Edición Especial Energías Renovables de INFORSE
Más que un insumo operativo, la energía renovable es el motor de una minería responsable que transforma desafíos en oportunidades de desarrollo sostenible
Bolivia se encuentra en un punto de inflexión. Ante la reducción de las reservas de gas natural y la necesidad de diversificar nuestra matriz energética, la industria minera formal emerge como un actor protagónico. En el Grupo Minero Sinchi Wayra, entendemos que la sostenibilidad no es una meta, sino una práctica diaria que comienza con la forma en que iluminamos, energizamos y movemos nuestras operaciones, gestionando un consumo total de 528.554 GJ anuales con una visión de máxima eficiencia.

Para Sinchi Wayra, la transición energética es una realidad tangible que impulsamos desde ya varios años. Nuestra Planta de Autogeneración de Energía Renovable impulsada por agua, hidroeléctrica de Yocalla, ha producido más de 25.600 MWh (25,6 GWh) en los últimos 5 años.
Durante el último año nuestra planta hidroeléctrica incrementó su generación en un 28%, alcanzando una producción de 7.406 MWh (7,4 GWh). Este esfuerzo ha permitido que la participación de energía renovable propia en nuestras operaciones alcance un 7%, desplazando progresivamente el uso de fuentes fósiles. Es un orgullo decir que, mientras la red nacional aún depende fuertemente de termoeléctricas (67%), nosotros autogeneramos energía limpia, lo que representa un avance hacia la descarbonización nuestras operaciones.
2. Reducción estratégica de combustibles fósiles
En 2025, redujimos drásticamente en un 33% el consumo de gas natural en nuestra Planta Termoeléctrica Aroifilla. Esta transición no solo responde a cambios regulatorios, sino a nuestra convicción de priorizar fuentes más limpias. Aunque el uso de diésel aumentó puntualmente por necesidades operativas en interior mina, nuestra meta sigue clara: optimizar cada gota de combustible y cada vatio de energía.
3. El horizonte del sol: Proyectos que inspiran
No nos detenemos en el agua. Contamos con una visión estratégica de largo plazo plasmada en nuestros Estudios Conceptuales para Parques Solares Multisitio. Este ambicioso plan contempla la instalación de infraestructura fotovoltaica en nuestras unidades operativas.
El objetivo es claro: aprovechar el extraordinario recurso solar del altiplano boliviano (Potosí y Oruro) para incrementar la autogeneración de energía limpia para nuestras operaciones y, eventualmente, colaborar con la dotación a las comunidades e inyección de excedentes a la Red Nacional.
4. Innovación en el giro del negocio
La energía renovable no solo reduce emisiones; mejora nuestra competitividad. Al integrar equipos pesados de interior mina impulsados por electricidad (como jumbos y sistemas de ventilación), hemos logrado:
• Iniciar la reducción de la dependencia del diésel, mitigando riesgos logísticos.
• Mejorar la calidad del aire y las condiciones ocupacionales de interior mina reduciendo la generación de gases.
• Optimizar costos operativos, asegurando que la minería boliviana siga siendo un referente de eficiencia en el mercado global.
5. Transparencia y Medición: Lo que no se mide, no se gestiona
Para garantizar que nuestros avances sean reales y auditables, Grupo Minero Sinchi Wayra utiliza marcos internacionales de alto
nivel. Reportamos nuestro desempeño bajo los estándares del Global Reporting Initiative (GRI 2021) y normas del International Financial Reporting Standards IFRS S1 y S2, alineados con los principios del Pacto Global de las Naciones Unidas.
Nuestra intensidad energética actual de 3,37 GJ/Tn-s (GJ por tonelada seca de concentrado) es monitoreada constantemente, permitién
donos identificar oportunidades de mejora y reafirmar nuestro compromiso con una producción que respeta los límites del planeta y las expectativas de la sociedad.
Invertimos en el futuro
La transición energética en Bolivia necesita líderes dispuestos a invertir en el futuro.
En Grupo Minero Sinchi Wayra, no solo extraemos minerales esenciales para la tecnología del mañana; lo hacemos transformando nuestra propia infraestructura para que la minería sea, hoy más que nunca, un sinónimo de energía para el desarrollo

























