Esta iniciativa se realizó con el objetivo de apoyar el trabajo de la Congregación de las Hermanitas del Anciano Desamparado, dirigido por la madre María Heredia
El “Concierto de la Vida: Cuerdas de luz, teclas de esperanza” concluyó con una ovación del público que atendió la convocatoria de la Fundación Nacional Vida Segura para ayudar al Hogar de Ancianos “Santa Cruz”..
La pianista Marianela Aparicio y el guitarrista Piraí Vaca ofrecieron un repertorio de temas que mostraron la riqueza musical de Latinoamérica, incluidas canciones del acervo cruceño como “Niña camba” y de clásicos en inglés, como “Hotel California”. Fue en el salón Gardenia del hotel Los Tajibos.
Fue una velada que, como bien lo dijo José Luis Camacho Miserendino, presidente de la Fundación, unió el arte y la solidaridad con un propósito común: apoyar el trabajo de la Congregación de las Hermanitas del Anciano Desamparado, dirigido por la madre María Heredia.
“Esta noche no es únicamente un concierto benéfico. Es una invitación a construir juntos. Es una oportunidad para demostrar que cuando una sociedad se une alrededor de una causa noble, puede generar cambios reales y permanentes”, expresó Camacho.
Las religiosas del Hogar, que realizan una labor extraordinaria en la capital cruceña, estuvieron presentes; las acompañó en primera fila el monseñor René Leigue, arzobispo de Santa Cruz.
Al final, Julio César Caballero, director de la Fundación, agradeció a la audiencia, a los Embajadores de Luz que están prestos al llamado solidario y a las empresas auspiciadoras, Laboratorios Bagó y Farmacias Chávez.























