Este fondo fortalecerá la resiliencia de cuencas frágiles para proteger fuentes de agua, humedales y zonas de recarga. Asimismo, promoverá proyectos de infraestructura verde y técnicas de siembra y cosecha de agua
Bolivia participa en la 17.ª Conferencia de las Partes de la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (COP17-UNCCD), que se desarrolla en Ulán Bator, Mongolia, llevando al escenario internacional una agenda centrada en la seguridad hídrica, la lucha contra la sequía, la gestión sostenible de las cuencas y la resiliencia de los territorios.
Bajo el lema “restaurar la tierra, restaurar la esperanza” esta cumbre mundial reúne a delegados, científicos y líderes de 197 países para negociar y coordinar acciones de emergencia frente a tres crisis críticas interconectadas: la desertificación, la degradación de las tierras y la sequía global.
En su participación, la viceministra de Seguridad Hídrica, Agua, Saneamiento Básico y Riego, Viviana Mariscal, propuso conectar la lucha contra la desertificación con la seguridad hídrica a través de un programa de financiamiento global. Este fondo fortalecerá la resiliencia de cuencas frágiles para proteger fuentes de agua, humedales y zonas de recarga. Asimismo, promoverá proyectos de infraestructura verde y técnicas de siembra y cosecha de agua.
Por otro lado, propuso mecanismos de financiamiento directo, ágil y no reembolsable para comunidades y pequeños productores, junto con alternativas como el canje de deuda externa por restauración de cuencas y protección hídrica
La autoridad participó en reuniones de alto nivel, espacios ministeriales y encuentros bilaterales destinados a fortalecer la cooperación internacional y movilizar recursos para enfrentar los impactos de la desertificación, la degradación de tierras, la sequía y el cambio climático.
En un encuentro con la secretaria ejecutiva adjunta de la UNCCD, Andrea Meza, se abordaron oportunidades de cooperación y financiamiento para enfrentar la sequía, además de la posible incorporación de Bolivia a la Riyadh Global Drought Resilience Partnership.
La participación boliviana también permitió avanzar en iniciativas de cooperación, entre ellas el proyecto EU/WOP Resilient Sucre, un proyecto de cooperación técnica internacional enfocado en fortalecer la seguridad hídrica, la adaptación climática y la resiliencia en la gestión del agua en la ciudad de Sucre.




















