Es la primera área protegida de América Latina en obtener la certificación FSC tanto de su plan de manejo como de sus servicios ecosistémicos
La Unidad de Conservación del Patrimonio Natural (UCPN) y la Reserva de Vida Silvestre Departamental (RVSD) Tucabaca alcanzaron un importante reconocimiento internacional al obtener la certificación del Forest Stewardship Council (FSC), tras un riguroso proceso de evaluación que valida su gestión sostenible, según reporte del Viceministerio de Medio Ambiente-
Esta certificación avala el cumplimiento de altos estándares ambientales, sociales y económicos, e incluye tanto la aprobación del plan de manejo del área protegida como la verificación de los servicios ecosistémicos que provee. Entre estos destacan el almacenamiento y captura de carbono, la regulación hídrica, la conservación del suelo, la calidad del aire y la preservación de prácticas culturales.
Este logro posiciona a Tucabaca como un referente en conservación, al convertirse en la primera área protegida de América Latina en obtener la certificación FSC tanto de su plan de manejo como de sus servicios ecosistémicos. Asimismo, fortalece el modelo de manejo forestal responsable en Bolivia y consolida el valor estratégico de sus bosques.
La iniciativa fue impulsada de manera articulada por la Dirección de Conservación del Patrimonio Natural de la Gobernación de Santa Cruz, el Gobierno Autónomo Municipal de Roboré, el Comité de Gestión, comunidades indígenas y organizaciones como la Fundación Amigos de la Naturaleza y FSC Bolivia.
Ubicada en el departamento de Santa Cruz, Tucabaca protege más de 262 mil hectáreas de bosque seco chiquitano en excelente estado de conservación. Alberga una destacada biodiversidad, con más de 1.100 especies de plantas, 217 especies de aves y 64 especies de mamíferos, además de sitios arqueológicos con pinturas rupestres.
Entre los impactos verificados, se destaca el almacenamiento de más de 12,8 millones de toneladas de carbono, la protección de 45 ríos y 30 arroyos, la conservación total de la cobertura vegetal y la preservación de valores culturales ancestrales.
Este avance también contribuye al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), especialmente en áreas como acción por el clima, vida de ecosistemas terrestres, gestión del agua y reducción de la pobreza.
Desde FSC Bolivia se destacó que este hito posiciona al país como líder regional en modelos innovadores de gestión sostenible y reafirma el compromiso del Estado con la conservación de los bosques y el desarrollo responsable.
La certificación beneficia directamente a más de 18.700 habitantes del municipio de Roboré, principalmente comunidades chiquitanas y ayoreas, quienes dependen de los servicios ecosistémicos para su bienestar y desarrollo.



















