Publicado en la Edición Especial Energías Renovables de INFORSE
La compañía fortalece una gestión que integra eficiencia, innovación y sostenibilidad para reducir su impacto ambiental y generar mayor valor para Bolivia
La forma en que una industria gestiona su energía refleja cómo proyecta su futuro. En Bolivia, donde avanzar hacia modelos más eficientes es cada vez más necesario, EMBOL viene consolidando una dinámica de trabajo que integra sostenibilidad, desempeño y mejora continua como parte de su gestión cotidiana. Más que incorporar tecnología, la compañía impulsa decisiones concretas para optimizar procesos, reducir su impacto ambiental y fortalecer su capacidad de respuesta frente a los desafíos del futuro.

En este contexto, Luis Lugones, Gerente de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de EMBOL S.A., comparte cómo la compañía está integrando esta agenda en su negocio y qué aprendizajes deja este proceso para el desarrollo de una industria más sostenible en Bolivia.
¿Cómo entiende hoy EMBOL la gestión energética dentro de su operación?
La entendemos como una capacidad clave del negocio. Nos permite usar mejor los recursos, identificar oportunidades de mejora y tomar decisiones con impacto directo en costos, desempeño y reducción del impacto ambiental. En una compañía de nuestra escala, la energía dejó de ser solo un insumo para convertirse en una variable estratégica.
¿Dentro de esa visión, qué peso tienen las energías renovables?
Tienen un peso cada vez mayor porque ya son parte tangible de cómo estamos transformando nuestro consumo energético. Actualmente contamos con cerca de 2.000 paneles solares instalados y una capacidad superior a 1.045,06 kWp, distribuidos en distintas operaciones del país. Esto nos permite contar con uno de los sistemas de paneles solares más grandes de la industria en Bolivia.
Hasta diciembre de 2025, estos sistemas habían generado más de 1,8 millones de kWh de energía limpia y mitigado 753.518 kg de CO₂, un volumen que equivale al consumo eléctrico aproximado de cerca de 900 familias.
Además, esta generación está orientada principalmente a cubrir la demanda en horarios diurnos, donde se concentra una parte importante de nuestra actividad.
¿Qué avance refleja hoy con mayor claridad el impacto de este trabajo?
El resultado más significativo se ve en los equipos de frío de EMBOL, donde se ha logrado reducir en 30% el consumo de energía. Es un avance especialmente relevante porque actúa sobre uno de los frentes más estratégicos de la compañía y tiene un efecto directo en la economía de nuestros clientes y en la reducción del impacto ambiental.
Este avance se complementa con la optimización continua de procesos productivos y logísticos, lo que permite sostener mejoras con impacto real en el tiempo.
¿De qué manera esta gestión se integra a la estrategia de sostenibilidad de la compañía?
Se integra de forma directa a nuestro pilar de Clima, desde donde articulamos acciones para reducir emisiones en distintas áreas del negocio. Durante estos últimos años hemos realizado grandes esfuerzos en innovación e inversión en tecnología que nos permite ser más eficientes en el uso de energía.
¿Hacia dónde apunta ahora la siguiente etapa de este camino en EMBOL?
Apunta a escalar lo construido con más tecnología, mayor capacidad de gestión y una visión cada vez más integrada. Estamos planificando ampliar nuestros sistemas de energías renovables con paneles solares en más centros de distribución y ampliando los que ya tenemos en plantas. De igual modo, incorporaremos el uso de camiones eléctricos en la distribución y, de este modo, generaremos un mayor impacto en distintas operaciones, con el objetivo de seguir reduciendo emisiones y consolidar un desempeño ambiental más sólido.
Todo ello en coherencia con nuestra meta de avanzar hacia la carbono neutralidad al 2035 y seguir construyendo un futuro sostenible y refrescante para Bolivia.
La transición energética no se construye solo a partir de nuevas fuentes, sino desde la capacidad de incorporarlas con criterio, escala y consistencia. Con una presencia que alcanza al 94% de la población y al 75% del territorio nacional, EMBOL muestra cómo esta agenda también puede traducirse en mejores prácticas, mayor solidez operativa y valor para Bolivia.
















¿De qué manera esta gestión se integra a la estrategia de sostenibilidad de la compañía?


