Publicado en la Edición Especial Energías Renovables de INFORSE
Bolivia avanza hacia un sistema eléctrico más limpio, resiliente e interconectado
ENDE Corporación es la empresa estatal encargada de generar, transmitir y distribuir la electricidad que llega a los hogares, industrias y proyectos productivos de Bolivia. Su trabajo abarca desde la operación de centrales termoeléctricas, hidroeléctricas, solares, eólicas y de biomasa, hasta la administración del sistema que conecta todo el país.
En los últimos años, la empresa ha impulsado una nueva etapa orientada a diversificar la forma en que se produce y se comparte la energía. En el Sistema Interconectado Nacional (SIN), ENDE Corporación opera una capacidad efectiva de generación de 408 MW en hidroeléctricos, 168 MW solares, 135 MW eólicos, 40 MW en biomasa y 2.295 MW en termoeléctricas, con los cuales durante la gestión 2025 generó un total de 9.929 GWh (84% de todo el SIN).
Asimismo, por medio de sus empresas distribuidoras, se encarga del suministro eléctrico en el SIN en los departamentos de La Paz, Cochabamba, Oruro, Beni y en municipios de Chuquisaca y Potosí, atendiendo una demanda anual de 4.654 GWh.
La estrategia actual busca reducir la dependencia de los recursos fósiles, diversificar la matriz energética, garantizar el suministro eléctrico y ampliar la cobertura en áreas rurales. Para ello prioriza los recursos renovables disponibles en distintas regiones del país, como el agua, el sol, el viento y los residuos orgánicos.


Este cambio también responde a una visión de integración regional. Bolivia está ubicada en el centro de Sudamérica, entre los países andinos y los del Mercosur. Esa posición permite pensar en el país como un punto de conexión eléctrica para la región. “La meta es que Bolivia no solo cubra su demanda in terna, sino que pueda intercambiar y exportar energía de manera fluida y segura con sus vecinos”, aseguró Larrain.
Para avanzar en esa dirección, se traba ja en proyectos de interconexión con países vecinos, los cuales coadyuvan a explotar el potencial de recursos energéticos renovables del país. En la región occidental se cuenta con un potencial solar de hasta 2.667 kWh/m²/ año; en la región oriental, con vientos de has ta 9,75 m/s; y existe un potencial hidroeléctrico de hasta 40 GW, además de más de 20 proyectos en preinversión. El objetivo de los referidos proyectos de interconexión es facilitar el intercambio de electricidad a gran es cala, aprovechando los excedentes solares e hidroeléctricos y la complementariedad con los sistemas de otros países.
De este modo, se usa mejor la infraestructura existente y se reduce la dependencia de fuentes contaminantes. De manera paralela se fortalece la red interna para que pueda recibir más energía renovable y llegar a zonas que aún no cuentan con un servicio confiable. Se modernizan líneas, se mejoran los centros de control y se amplía la cobertura en áreas rurales y aisladas.
Todo esto apunta a que la electricidad llegue con mayor calidad y continuidad a más personas. En conjunto, estos pasos buscan que Bolivia transite hacia un sistema eléctrico más limpio, resiliente y conectado. La visión es que el país pase de ser un actor aislado a convertirse en un articulador de la energía limpia de Sudamérica.
ENDE asume ese rol desde su posición técnica y operativa, coordinando proyectos que van más allá de las fronteras nacionales. “Bolivia tiene el potencial, tiene la ubicación y las herramientas normativas para avanzar. Ahora es momento de ejecutar con seriedad y pensar en la región como un solo sistema interconectado. Ese es el futuro que estamos construyendo”, concluye Larraín
Según ENDE “Bolivia tiene el potencial para multiplicar por veinte su capacidad de generación eléctrica con fuentes de energía renovable”.


















