La modernización de estaciones de Beni y Santa Cruz permitirá reducir cerca del 90% del uso de diésel, pasando de más de 61.000 litros al año a un consumo mínimo solo para emergencias
La empresa de telecomunicaciones Tigo (Bolivia) viene dando pasos concretos a modelos más sostenibles a través de la transformación energética de su red en zonas rurales, apostando por soluciones que combinan eficiencia operativa con responsabilidad ambiental.
Con su programa “Optimización Solar 2026”, Tigo prioriza la modernización de nueve estaciones de telecomunicaciones ubicadas principalmente en Beni y Santa Cruz. La iniciativa consiste en reemplazar paneles antiguos por equipos de mayor potencia y eficiencia. Además, se reutiliza gran parte de la infraestructura existente, optimizando la inversión y acelerando la implementación.

En términos concretos, esta modernización permitirá reducir cerca del 90% del uso de diésel, pasando de más de 61.000 litros al año a un consumo mínimo solo para emergencias. Estos puntos o denominado sitios concentraban más de la mitad del consumo total de diésel de la red rural, lo que los convierte en clave para generar un impacto significativo.
La red funcionará principalmente con energía solar (alrededor del 90% del tiempo), utilizando diésel solo como respaldo en condiciones climáticas adversas. Todo esto garantizará un servicio estable, con una disponibilidad del 99,5% y autonomía energética de más de 20 horas.
La validación técnica realizada en una de las estaciones demostró que, durante todo el periodo de evaluación, es posible operar íntegramente con energía solar, manteniendo el servicio activo sin recurrir a generadores
Desde hace más de 15 años, la compañía implementa sistemas de energía solar en sitios remotos para garantizar conectividad donde no llega la red eléctrica convencional. Actualmente, cuenta con 17 estaciones que operan con sistemas híbridos (solar y diésel), los cuales han evolucionado con el tiempo gracias a nuevas tecnologías más eficientes y accesibles.
En el marco del Día Internacional de la Madre Tierra, que se conmemora el 22 de abril, esta iniciativa cobra especial relevancia al evidenciar cómo la innovación puede contribuir de manera concreta a la reducción de la huella ambiental y a la protección de ecosistemas sensibles, especialmente en regiones como la Amazonía boliviana.

















