La autoridad presentó una serie de iniciativas estratégicas impulsadas por el Gobierno boliviano para enfrentar los desafíos ambientales y productivos del país
El ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, Fernando Romero Pinto, participó en el Cónclave de la India organizado por la Embajada de este país en Bolivia, un espacio de diálogo internacional orientado a fortalecer la cooperación, el desarrollo humano y la construcción de alianzas estratégicas entre países.
Durante su intervención, en la sesión dedicada a la creación de un ecosistema para el desarrollo humano, la autoridad destacó que la educación, la innovación tecnológica y la planificación estratégica son pilares fundamentales para alcanzar un desarrollo sostenible e inclusivo en el siglo XXI.
En su exposición, el ministro Romero Pinto afirmó que Bolivia entiende la planificación del desarrollo no solo como un ejercicio técnico, sino como una herramienta estratégica para transformar realidades, reducir desigualdades y generar oportunidades para toda la población boliviana.
“El desafío de nuestros países ya no es solamente crecer, sino hacerlo con sostenibilidad, con inclusión y con resiliencia”, sostuvo la autoridad ante representantes diplomáticos, organismos de cooperación y expertos internacionales reunidos en el encuentro.
Resaltó que el Plan de Desarrollo Económico, Social y Ambiental (PDESA) incorpora una visión integral que vincula crecimiento económico con resiliencia climática, especialmente a través del Eje 7 “Bolivia Verde y Sostenible”.
Según explicó, este eje reconoce que la dimensión ambiental es transversal y que la sostenibilidad constituye la base para garantizar un progreso económico duradero, inclusivo y resiliente frente a los efectos del cambio climático.
Asimismo, destacó que la planificación del desarrollo sostenible en Bolivia se orienta bajo tres principios fundamentales: la transversalidad ambiental en todas las políticas públicas, la integración económica y ambiental para proteger la riqueza natural del país y el fortalecimiento financiero como condición indispensable para consolidar la resiliencia climática.
En ese contexto, la autoridad presentó una serie de iniciativas estratégicas impulsadas por el Gobierno boliviano para enfrentar los desafíos ambientales y productivos del país.
Entre ellas mencionaron el Plan Nacional de Prevención de Incendios, que permitió pasar de un enfoque reactivo a uno preventivo mediante planificación anual y campañas de sensibilización; la Reforma Forestal, orientada a integrar a comunidades y al sector privado en cadenas de valor sostenibles relacionadas con productos como la castaña, el asaí y el café; Además de la Estrategia Nacional de Biodiversidad, próxima a ser adoptada mediante Decreto Supremo.

















